El Real Madrid de la 2026-27 se ha abonado al sufrimiento. Ni sus dos victorias en la triunfal Supercopa de la Euroliga ni la conseguida contra Unicaja Málaga en su debut en la ACB fueron sencillas. Tampoco la de este domingo en Santiago, donde los blancos tuvieron que remar hasta el último minuto de la prórroga para ganar a Obradoiro y sumar su segundo triunfo doméstico (107-114).
El Madrid tuvo ventajas de 11 puntos hasta en cinco ocasiones distintas (41-52, 43-54, 50-61, 69-80 y 79-88), pero como no hay día tranquilo para el equipo de Pedro Martínez, el recién ascendido Obradoiro se recompuso de cada una de ellas y llegó arriba en el marcador a los últimos tres minutos. Desde entonces, el desenlace fue para verlo. Uno de los nuevos líderes madridistas, Timothé Luwawu-Cabarrot (25 puntos y 20 de valoración), anotaba su quinto y último triple (lanzó 10). El misil del francés no libró a los suyos del enésimo final apretado.
Yunio Barrueta, verdugo de los blancos en Coruña hace dos años en la primera jornada de aquella Liga Endesa, firmaba un triple monumental que ajustaba todo. Los nervios se palparon en las manos de Edy Tavares, que fallaba dos tiros libres. 96-94 y minuto y medio por jugarse en Santiago. Théo Maledon, el brazo armado de Pedro Martínez en la cancha (25 puntos, 3 rebotes, 7 asistencias y 38 de valoración), se fabricaba otros dos intentos desde la personal. Pidió tres, pero los árbitros no se lo dieron, y acertó en el primero.
Rebote decisivo de Tavares, triple marrado por Luwawu-Cabarrot, otra captura de Chuma Okeke y balón que se escapaba tocado por Obradoiro. Posesión para el Madrid, previa visita arbitral a la pantalla porque había dudas de si la mano era de Andrés Feliz. TLC se hacía fuerte y anotaba: 96-97. Brandon Childress pasó de villano a héroe. El máximo anotador gallego (23 puntos) erraba por dentro y Maledon, de nuevo desde la personal, obligaba a Obradoiro a acertar por fuera. Y lo logró.
Childress aparecía de nuevo para, en su octavo intento exterior, forzar la prórroga con un triplazo (99-99). El Madrid no aprovechaba la última posesión con un fallo de Maledon, muy precipitado. Leo Meindl provocaba otro sismo en el Fontes do Sar sacándole tres tiros a Cabarrot, pero sólo sumaba el primero. Tres minutos y arriba el Obradoiro tras un carrusel de fallos de los dos equipos.
Eran peores los del Madrid y, de nuevo, momento Childress. El americano añadía cuatro tantos más a la gesta de Obradoiro, dos antes de que Jaime Pradilla, con su único triple (cogió 7 rebotes y con él en pista +13; 18 de valoración), y Maledon, con dos más desde la personal, reaccionaran rápido y dos más para poner de nuevo el empate: 104-104. El único recurso de Pedro Martínez, que no por sobreutilizado dejaba de ser efectivo, eran las faltas que generaba el base francés con sus penetraciones. Forzó 9 y anotó 15 de sus 16 tiros.
Sus libres sostenían al Madrid, pero Santiago, que llegaba tres abajo al último minuto (105-108), seguía confiando en la machada. Otro triple les separaba de la segunda prórroga. Lo probó Barrueta y esa vez salió cruz. Cara para los blancos. Ya les tocaba. Lo próximo para ellos es un juicio en el Palacio, donde reciben al Partizán de Belgrado en la jornada 4 de la Euroliga después de sumar tres derrotas en los tres primeros partidos. Este ya será como local.