El Real Madrid vuelve a la senda de la victoria en Riazor, ante el Deportivo de La Coruña. Después de caer con dignidad en la Supercopa ante el Barcelona y antes de una nueva cita con las culés, en Copa de la Reina el jueves, las blancas regresaban a la Liga F con la necesidad de la victoria para mantener la segunda posición. Lo hicieron, aunque sin brillo, gracias a dos goles de penalti –tan tontos como claros– y que pusieron el 2-4 definitivo en el marcador en el tramo final del encuentro.
Comenzaron las madridistas perdiendo por un gol de Lucía Martínez de cabeza, en el que Misa llegó a tocar el balón con los guantes pero tan forzada que no pudo despejar. La reacción fue inminente, por medio de Rocío Gálvez para empatar y de Bruun, que regresaba por fin a la titularidad, para darle la vuelta. Aunque el Dépor tenía mucho que decir aún y Pizarro devolvería la igualada al marcador.
No fue hasta la segunda mitad cuando resolverían las madridistas. Lo harían por medio de Caroline Weir, que desde el punto de penalti, anotaría un doblete. La escocesa aprovechó sendas penas máximas señaladas por faltas sobre Alba Redondo y Rocío. En el primero, la portera Pereira se tiró tarde a por un balón en posesión de Redondo y la derribó tras soltarlo; el segundo, fue después de que Barth abrazara a Gálvez a la salida de un córner y la derribara claramente.
De esta manera, el conjunto blanco vuelve a ganar en Liga y se distancia en tres puntos de una Real Sociedad que no falla. Respecto al Barça, las madridistas siguen distanciadas, a siete puntos que serían 10 si las culés ganan al Sevilla. El próximo jueves, en el Di Stéfano, nuevo cara a cara entre los dos grandes de nuestro fútbol por una plaza en semifinales de Copa de la Reina, en una eliminatoria a partido único.