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Segunda División

El Racing de Santander vuelve a Primera División después de 14 años y tras rozar la desaparición

El triunfo ante el Valladolid, unido a la derrota del Almería, sellan la vuelta del Racing

El conjunto cántabro entró en concurso de acreedores y fue rescatado por sus propios aficionados

«Una ilusión nos persigue, la Primera División», brama El Sardinero. Jornada de transistor y calculadora, pues el Racing de Santander echaba cuentas para regresar a Primera División después de 14 años de ausencia y tras rozar la desaparición en 2011, cuando entró en concurso de acreedores. Debían ganar y esperar que no lo hiciera el Almería sobre Las Palmas. Dicho y hecho. Los cántabros doblegaron (4-1) al Valladolid y los indálicos claudicaron (1-2) ante los canarios. Resultado: la vuelta del Racing a Primera División tras 14 años en el pozo.

El Sardinero se llenó de lágrimas, de abrazos y de alivio. También de la convicción de que los sacrificios merecen la pena. Para entender el actual Racing, hay que echar la vista 13 años atrás, cuando el conjunto cántabro rozó la desaparición. En la hucha del club no quedaba nada. Por no quedar, no quedaba ni tinta en las impresoras para imprimir las entradas contra la Cultural Leonesa y los aficionados se acercaron a las oficinas del club con cartuchos. Fue uno de los tantos gestos de la hinchada racinguista.

El pulso del Racing cayó en bradicardia en 2011, cuando entraron en concurso de acreedores recién descendidos a Segunda División. No salieron de él hasta mayo de 2025, después de 14 años de penurias económicas y tras superar tres reestructuraciones de deuda en 2012, 2015 y 2021. Por el camino quedan las batidas de los socios, que se organizaron para limpiar el estadio y ahorrar gastos, y varios cambios en la propiedad.

También el plante de los jugadores en Copa del Rey 2014 por impagos tras una gestión nefasta que hoy cumple condena en Suiza. Ángel Lavin, propietario de infame recuerdo en Santander, cumple hoy día prisión en el país helvético por administración desleal. Todo se derrumbaba, excepto la pasión. Siempre quedó el latido del aficionado. Claro que de subir y bajar de las nubes tampoco se quedó corto el asunto.

El Racing descendió a Segunda B en 2015 y 2020 para ascender a Segunda en 2019 y 2022. Tiempos irregulares hasta que la estabilidad llegó a los despachos y posteriormente al terreno de juego. Lo segundo no ocurre sin lo primero. Sebastián Ceria, un multimillonario cuya mujer es cántabra, se hizo con los mandos en 2023 y en 2026 el Racing ha vuelto a la élite, a la Primera División de la que es equipo fundador. Palabras mayores.

Hoy el latido del Racing bombea con fuerza, con la que le han dado las 22.300 almas que aborrotaron el Sardinero ante el Valladolid y la de los que limpiaron el estadio, fueron a imprimir entradas, aportaron económicamente lo que pudieron… Siempre quedó el latido del aficionado. Ahora tienen que cambiar de ilusión en Santander, ahora, 14 años después, ya no les persigue la Primera División.