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Segunda División

Piqué vuelve a dar la nota con los árbitros del Andorra-Málaga: «Es un robo histórico»

Gerard Piqué vuelve a ser protagonista en un partido del Andorra, otra vez lío con los árbitros a los que tildó de "robo" ante el Málaga CF

El Andorra se expone a una pérdida de puntos por las salidas de tono de Gerard Piqué

El nombre de Gerard Piqué vuelve a aparecer en un acta arbitral por motivos extradeportivos, otro lío con los árbitros a los que tildó de «robo». El máximo accionista del FC Andorra protagonizó un tenso incidente durante el partido que su equipo disputó en casa frente al Málaga CF, encuentro que concluyó con un empate (3-3). El colegiado designado para dirigir el choque, el murciano Alejandro Ojaos Valera, dejó constancia detallada de lo sucedido en su informe oficial, un documento que retrata un comportamiento que ya empieza a convertirse en un patrón recurrente.

Los cámaras no captaron nada de lo sucedido con Gerard Piqué pero sí dejo constancia de todo Ojaos Valera en su acta arbitral. Según el relato del trencilla, los hechos se produjeron al término de la primera mitad, cuando ambos equipos se dirigían hacia los vestuarios a través del túnel. Fue en ese momento cuando Piqué se encaró con unos de los árbitros, el asistente número 1 Christian García Andreu, al que increpó de forma enérgica y a escasos centímetros de la cara mientras le señalaba con el dedo al grito de robo.

Las frases que repitió en varias ocasiones fueron «es un robo histórico» y «lo voy a subir a Twitter». El colegiado describió su actitud como agresiva y a voz en grito. La realidad es que el calentón del catalán no fue real, amenazó con «subirlo a Twitter», donde cuenta con 17,5 millones de seguidores, pero no fue más que una banal amenaza con el claro objetivo de amedrentar al cuerpo arbitral. Hay costumbres en el ex central que no cambian pese a su retiro.

Además, el incidente no se limitó al cuerpo arbitral. Piqué también dirigió sus reproches contra integrantes del Málaga CF, como recoge también el acta, con un tono que el árbitro calificó de ofensivo. La situación se descontroló hasta el punto de que miembros del propio Andorra y el personal de seguridad del estadio tuvieron que intervenir para separar al ex futbolista.

El detonante de la explosión de Piqué fueron varias acciones ocurridas durante los primeros 45 minutos del partido, cuando se fueron al descanso con 0-2 para el cuadro malagueño. El árbitro Ojaos Valera anuló un gol al conjunto andorrano al apreciar una falta sobre Murillo, jugador del Málaga, dentro del área visitante.

Posteriormente, el colegiado pitó un penalti a favor del equipo malagueño por una acción sobre Joaquín Muñoz, infracción que tampoco dejó lugar a dudas. Ese lanzamiento supuso el 0-2 en el marcador durante el tiempo añadido de la primera parte. Aunque ambas acciones fueron claras, Piqué pareció muy molesto con lo sucedido.  Ya en la segunda mitad, el Andorra vio anulado un segundo tanto por fuera de juego de Lautaro, decisión que también fue refrendada tras la revisión correspondiente.

Lo ocurrido ante el Málaga no constituye un episodio aislado. A lo largo de la presente campaña, Gerard Piqué ha acumulado ya varios incidentes similares que han quedado registrados en actas arbitrales. No es la primera vez que se dirige a los árbitros en tonos amenazantes, ya en el Andorra-Mirandés (1-1) de la jornada 6 les llamó «sinvergüenzas» y tildó «vergüenza» sus decisiones, encarándose con el cuerpo arbitral. También en el Andorra-Deportivo (1-0) del pasado diciembre, también el acto arbitral recogió su actitud agresiva con los colegiados y una frase: «Qué fácil es pitar a los pequeños».