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Levante: 0-2 Atlético

Golpe de líder del Atlético

Los rojiblancos exhiben solidez y consistencia para ganar en su campo maldito

Arrebatan el liderato al Barcelona, aunque los azulgranas todavía deben jugar ante el Alavés

La próxima jornada enfrentará al Atlético y Barcelona en el Metropolitano

Puede -seguramente así sea- que el liderato solo le dure una noche, pero al Atlético se le está poniendo cara de aspirante serio a campeón de Liga. Tiene ese impulso invisible que poseen los equipos campeones. Esa parada cuando el gol rival se siente; el gol aislado favorable; y el error ajeno cuando todo está a su favor. Se lo empieza a creer este Atlético que acumula siete triunfos consecutivos y arrebata el liderato al Barcelona, que este sábado por la noche se enfrenta al Alavés. El Levante, bestia negra colchonera por antonomasia, claudicó ante el partido vistoso y sólido del Atlético culminado (0-2) por Grimaldo y Giuliano en los metros finales, ambos asistidos por Baena.

Antes de la tormenta, una maldición. Para que adquiriera relevancia la semana grande del Atlético, en la que se enfrentará a Bayern de Múnich y Barcelona, primero debía superar su túnel del terror particular. Cada visita al Ciutat de Valencia es peor que una cita con el dentista para los rojiblancos. Ni en los mejores tiempos, cuando alzarón la Liga en 2014 y 2021, vencieron a domicilio al Levante. Solos dos triunfos en una docena de visitas refuerzan la tesis.

A ver cómo se le explica a un aficionado ajeno al Atlético que, de los tres partidos a jugar en siete días, el que menos confianza transmite a los hinchas rojiblancos era el desplazamiento a un Levante que se siente bestia negra del Atlético. Solo así se explica que comience los partidos con tal descaro. La grada también es consciente del intangible, por eso se deja notar en cada acción favorable.

Festejaron saques de esquina en los primeros minutos como si fuera el tramo final y su equipo estuviera volcado. Esto es el Ciutat de Valencia para el Atlético, puro rock and roll. Le dieron musicalidad el tridente formado por Brugué, Romero y Thiago; y Etta Eyong afinaba en punta. ‘A morder’, decía Castro con su alineación. Simeone tampoco escatimó, pese a lo que viene. Ya saben partido a partido.

Hjulmand y Barrios volvieron a compartir sala de máquinas en ausencia de Koke y Cardoso y Kang-in Lee como pareja de Julián. El baile inicial fue en el área del Atlético y con coreografía escogida por el Levante. Presión y líneas juntas que se tradujo en agobio rojiblanco para salir con la pelota jugada, su propuesta actual. Quién te ha visto y quién te ve. Templaron el partido a base de posesión.

Poco a poco fue retrocediendo el Levante y ganando terreno el Atlético, sin encontrar espacios, pero buscando caminos. Ryan sacó un latigazo de Llorente, un gol anulado a Hjulmand… Se jugaba en el área granotea. Y claro, ahí medio error condena. Baena, que llevaba varios casi pases, filtró y Grimaldo castigó el despeje fallido de Olasagasti. Hasta ahí llegó el ímpetu del Levante porque esta vez sí, el Atlético atajó los problemas desde la raíz y se hizo fuerte a partir de la posesión.

El monólogo se intensificó en el segundo acto y Baena, por aquello de mantener el plan, volvió a filtrar un pase que Giuliano transformó. Segundo golpe al mentón del Levante. Y entonces, la cualidad del campeón. Etta Eyong tenía todo a favor para marcar; Oblak, todo en contra para impedirlo, pero lo ocurrió lo segundo. Otra portería a cero del Atlético y liderato provisional al bolsillo. Por unas horas, los rojiblancos mandarán en el campeonato.