Florentino y la táctica Rajoy
Acosado por sus enemigos, Florentino Pérez está dispuesto a morir como el general Custer: con las botas puestas. Criticado, silbado y señalado, el presidente del Real Madrid mantiene la calma y ha tomado la decisión de utilizar la táctica de Mariano Rajoy: aguantar el chaparrón consciente de que la paciencia y la estabilidad son las mejores medicinas para que el equipo acabe curándose con sus propias defensas.
El camino fácil, cómodo, rápido y hasta populista sería servir al personal la cabeza de Benítez. Incluso muchos jugadores descorcharían champán si destituyen al técnico. Pero a Florentino nunca le gustó el camino fácil, sino el correcto. Por eso el presidente se ha convertido en el principal valedor –cada vez más en minoría– para la continuidad del entrenador en el banquillo. Pero a sus críticos les dará igual. Para ellos, Florentino seguirá siendo un señor que desayuna entrenadores como quien se toma un chocolate con churros.
A Florentino se le ha sacudido primero por hablar mucho con los jugadores y ahora por hablar poco. Los que le acusaban de malcriar a las estrellas pasaron a pedirle que diera la cara por ellos. También se le pegaba en sus tiempos por elegir directores deportivos que eran jarrones Ming con corbata –Valdano, Sacchi, Butragueño, Floro…– y ahora se le atiza porque el Madrid no tiene director deportivo. Haga lo que haga, a sus detractores siempre les parecerá mal.
Yo, por mucho que lo intento, no veo la culpa de Florentino en que Danilo esté más lento que un luchador de sumo, o en que Cristiano falle más goles que Higuaín, o en que la enfermería del Madrid parezca un ambulatorio de la Seguridad Social, o en que Kroos y Modric no le quiten un balón ni a un niño de cinco años, o en que a Benítez le dé un ataque de técnico ofensivo justo el día que tiene que cuidar más sus espaldas.
Florentino tiene su cuota de responsabilidad, faltaría más, y esa responsabilidad es la máxima cuando eres el presidente del Real Madrid, pero no se le puede culpar de todas las cosas que ocurren en el club, especialmente de lo que pasa en el césped, porque esa parcela verde es del entrenador y, sobre todo, de los jugadores.
Al presidente del Real Madrid, como a la mayoría de los socios, también le pide el cuerpo cargarse a Benítez y a la mitad de la plantilla, pero es precisamente en los tiempos de crisis cuando alguien tiene que mantener la cabeza fría en lugar de tomar las decisiones por un calentón.
Florentino ha elegido la táctica Rajoy: transitar por el camino más difícil, el más impopular, el que está espinado de críticas y puede que de pañoladas, pero el presidente cree que sobre la estabilidad y la confianza en el entrenador y en los jugadores puede edificarse la reconstruccción de un equipo que hoy parece destruido. Porque Florentino, como todos, sabe que el Madrid siempre vuelve.
Lo último en Deportes
-
Así será el escenario del combate de Topuria en la Casa Blanca: un octágono con un arco metálico gigante
-
La UFC avanza la pelea de Topuria en la Casa Blanca: «La idea más revolucionaria de la historia del deporte»
-
Flick no sufre más bajas para la Champions: Bernal se entrena en el Metropolitano con normalidad
-
Flick ironiza con los árbitros y la queja del Barcelona: «¿Enfadado? Estoy calmado, es lo que hay»
-
El clásico femenino de selecciones vuelve a Wembley en busca de la clasificación para el Mundial 2027
Últimas noticias
-
El juez acusa a Begoña de conductas propias de un régimen absolutista: «Habría que remontarse a Fernando VII»
-
La DGT confirma los nuevos radares en España: con tecnología láser para detectar vehículos «a cientos de metros»
-
Así será el escenario del combate de Topuria en la Casa Blanca: un octágono con un arco metálico gigante
-
Última hora de la guerra de Irán, EEUU e Israel, en directo | Bloqueo del estrecho de Ormuz, alto el fuego, ataques y noticias de Trump
-
Los mercados celebran la derrota de Orbán en Hungría: el forinto se dispara casi un 4% frente al euro