Deportes
OKENTREVISTA

Feliciano López: «No me gusta que el tenis actual sea homogéneo y ya no haya especialistas»

El director del Mutua Madrid Open y Finales de la Copa Davis atiende a OKDIARIO

Feliciano reflexiona sobre la salud del tenis, la nueva temporada de Alcaraz y su faceta como comentarista

«¡Qué frío!», exclama Feliciano López (Toledo, 1981) mientras camina en busca de un refugio dentro del complejo deportivo Ciudad de la Raqueta, donde BamVolea vio la luz. Se trata de una marca de pádel que agrupa más de 250 pistas en España y busca fomentar experiencias más allá del partido. De camino a lugar seguro, Feliciano López, actual director del Mutua Madrid Open y las Finales de la Copa Davis, reflexiona con OKDIARIO sobre la salud actual del tenis, que camina a caballo entre un calendario agobiante y la homogeniedad en las superficies, y el 2026 de Carlos Alcaraz marcado por el cambio de entrenador y la conquista del Open de Australia como mayores puntales.

Pregunta. ¿Es difícil pasar de la raqueta al micrófono para comentar partidos?

Respuesta. Es bonito hablar de un deporte que ha sido tu vida durante tantos años. No deja de ser un placer, obviamente, desde otro prisma. Es una manera también de reencontrarme con un montón de personas con las que he vivido muchos años. Comentar algunos torneos y desplazarme hasta allí para hacerlo in situ me ayuda a encontrarme con mucha gente que apenas he visto desde que me retiré. Por ese lado, muy bien.

P. Su voz y la de Álex Corretja están en muchas casas.

R. Empecé comentando hace tiempo para Sky Sports, después en ESPN un poco en Roland Garros, pero mi dúo con Corretja en Movistar es un placer. Creo que es el mejor comentarista de tenis que hemos tenido. Y cuando empecé a comentar con él en Wimbledon, lo primero es que lo pasamos muy bien y somos buenos amigos, intentamos ser honestos para con los jugadores y para con el aficionado que nos está viendo desde casa desde una mirada diferente. Espero que a la gente le guste. Hasta ahora las críticas han sido positivas.

P. Ahora ya no encaja críticas, sino que las emite.

R. Siempre con respeto. El haber sido tenista me permite saber por lo que pasa un jugador cuando está jugando un partido. A veces desde fuera es fácil juzgar un comportamiento determinado de alguien que está sufriendo y lo está pasando mal dentro de la pista. Los comentaristas deportivos debemos tener cierta empatía con el profesional que está jugando porque nosotros sabemos lo que se pasa ahí. Estoy acostumbrado a la crítica de cuando jugaba al tenis. Había gente que criticaba mi estilo o forma de ser. No se le puede gustar a todo el mundo, pero hay que ponerse en la piel del que está ahí. Desde la cabina digo siempre lo que veo, pero con todo el respeto del mundo.

P. ¿Cómo ve el tenis desde este prisma? Cada vez se igualan más las superficies y escasean los especialistas como lo fue usted en hierba. 

R. Ha sido una cosa que ha ido sucediendo a lo largo de los últimos años. Las superficies hoy en día son muy homogéneas. Las diferencias entre la tierra batida, la hierba y la pista indoor son cada vez más pequeñas. Eso hace que los jugadores sean cada vez más parecidos y que su estilo de juego sea cada vez más similar. Antes, para jugar bien en hierba, tenías que tener unas determinadas condiciones. Tenías que ser un jugador agresivo y subir a la red porque si no era imposible. Ha habido jugadores, leyendas del tenis, que se han vuelto locos para intentar ganar Wimbledon y no lo han conseguido. El caso más claro es el de Ivan Lendl, que dejó de jugar Roland Garros para intentarlo y no lo consiguió. Que se acorten las diferencias entre las superficies ha hecho que el tenis que se juega sea similar para todos y haya pocas diferencias entre los tenistas.

P. ¿Eso no le parece perjudicial para la salud del propio tenis?

R. A mí personalmente no me gusta, pero esto es algo muy personal. Creo que si hay algo que diferencia al tenis de cualquier otro deporte es que se juega en pistas distintas. Esto es único. Al fútbol se juega siempre en un campo de hierba. Al baloncesto en una cancha. Todos los deportes se juegan igual siempre. El tenis tiene eso de diferente y que para mí lo hace único. El que no haya tantas diferencias entre las superficies me parece que hace también que no haya jugadores distintos y eso también repercute en el aficionado.

P. ¿Cómo repercute?

R. Hay gente a la que le gusta un tipo de tenis y gente a la que le gusta otro tipo de tenis. El tenis no va a dejar de interesar porque hay grandes tenistas como Alcaraz y Sinner, pero es verdad que antes había especialistas y eso favorecía los propios gustos del aficionado. A la gente le gusta el poder aficionarse a un estilo de juego y a raíz de ello hacerlo al tenis. Hoy en día eso es más difícil porque todo es bastante homogéneo.

P. Alcaraz rompe esa homogeneidad. 

R. Precisamente por eso Alcaraz gusta tanto a la gente. Porque es totalmente diferente a lo que estábamos acostumbrados con jugadores muy consistentes físicamente y muy bien preparados. Carlitos es físicamente una bestia muy consistente también, y además tiene una variedad en su juego y una forma de ser en la pista que le hace distinto. Y por eso genera tanta atención en todos los torneos que juega y en cualquier sitio del mundo por donde va.

P. ¿Cómo ve la temporada de Alcaraz? Cambio de entrenador incluido. 

R. La relación entre jugador y entrenador es como la de un padre y un hijo. Son miles de viajes por el mundo compartiendo todo tipo de momentos y es cierto que las relaciones se desgastan mucho. Eso es una evidencia. Pero yo creo que la relación entre Ferrero y Alcaraz no estaba desgastada. Se llevaban muy bien. Me parece un poco pronto la ruptura. Desde fuera tenía la percepción de que había una conexión muy buena y que Alcaraz, en determinados momentos del partido que las cosas se ponían difíciles, necesitaba la figura de Ferrero.

P. ¿Qué futuro les augura?

R. No sé si el día de mañana volverán, ojalá, pero no lo sé. Si no ocurre, Ferrero encontrará otro jugador y triunfará de su lado. Y Alcaraz es lo suficientemente talentoso como para seguir triunfando sin la figura de Ferrero. Me gustaría verles juntos porque los hemos visto desde el principio. A todo aficionado al tenis le ha dado un poco de pena. Les deseo lo mejor. Estoy seguro de que Alcaraz nos va a seguir dando muchas alegrías.