Séneca enseña cómo superar la tristeza y redescubrir la felicidad: «Basta de autocompasión»
Es mucho más fácil creer que tenemos mala suerte antes que admitir que somos perezosos o cobardes
Los expertos en plantas coinciden: si las hojas de tu planta están caídas, "no significa que necesite agua"
Roberta, chef italiana, deja a todos con la boca abierta: "En Italia, la pizza peperoni no existe"
Adiós a los lavabos de siempre: la nueva moda en los baños en 2027 es mucho más moderna, limpia y ganas más espacio
Siempre nos lamentamos de la mala suerte, culpamos al trabajo, a los demás o al destino de lo que sale mal. En ocasiones, gastamos energía compadeciéndonos de nosotros mismos y victimizándonos, convencidos de que la serenidad es un premio que la vida nos niega injustamente. Aun así, esa sensación se vuelve inamovible.
El problema que tiene el victimismo es que es una trampa seductora: nos exime de toda culpa y responsabilidad, y nos convence de que la causa de nuestras desgracias siempre es externa. Es mucho más fácil creer que tenemos mala suerte antes que admitir que somos perezosos o cobardes. Si el filósofo Séneca nos dijera algo hoy en día, nos diría sin más preámbulos: «Basta de autocompasión».
En su célebre tratado «La vida feliz», el filósofo desmantela poco a poco la ilusión de que la serenidad sea un don del azar o una concesión de circunstancias favorables. Por tanto, la felicidad es un acto de responsabilidad individual, un tipo de músculo que se tiene que ejercitar rechazando la pasividad.
El diagnóstico de Séneca
Para Séneca, hay cuatro claves para el autoengaño: la primera es seguir a la multitud, que, aunque nos parezca cómodo, nos aleja de nuestra propia identidad; culpar y criticar a los demás, el resentimiento no resuelve nuestros problemas, sino que alimenta la frustración; depender de circunstancias externas, algo que nos puede volver frágiles frente a los demás; y buscar refugio en los placeres inmediatos, donde realmente no está el placer, sino en la virtud, la disciplina y la fortaleza interior.
El mensaje de Séneca no es una condena moral absoluta, sino una llamada a la acción. La «cura» para ello es una profunda reestructuración de nuestra actitud interior. Para ello hay tres pasos clave: separar los hechos de las interpretaciones, centrarse en lo posible para tener el control y el uso de los bienes como una «materia prima».
Lo último en Curiosidades
-
Los expertos en plantas coinciden: si las hojas de tu planta están caídas, «no significa que necesite agua»
-
Los expertos en plagas coinciden: por este sitio de tu casa están «entrando las cucarachas y no todo el mundo lo sabe»
-
Cada vez más personas eligen construir sus vidas sin pareja: detrás del ‘solo maxxing’ se esconde una aspiración más profunda según los psicólogos
-
El suelo laminado tiene una seria competencia: este tipo de suelo no se hincha con la humedad y es fácil de instalar
-
Según la psicología, devolver el carrito de la compra a su lugar designado en el supermercado no sólo es una muestra de organización, sino también de un fuerte sentido de responsabilidad colectiva
Últimas noticias
-
Última hora de los decretos de Vivienda y la situación en Ceuta en directo: Junts votará ‘no’ en el Congreso
-
Los expertos en plantas coinciden: si las hojas de tu planta están caídas, «no significa que necesite agua»
-
Ana Rosa Quintana: «Los acampados se van a comer las uvas en la Puerta del Sol y en Quechua se están frotando las manos»
-
Así fue el homenaje a Ceuta en el España-México sub-20 que no se jugó en la Ciudad Autónoma por orden del Gobierno
-
Etihad sale en defensa del City: «La Premier no ha pedido nada en la investigación, falta transparencia»