Qué es el pleonasmo
Adiós a poner cortinas en casa: estas 6 ideas originales para tu ventana son mejor y te van a enamorar
Conmoción entre los expertos: nacen en España 31 cachorros de una de las especies en peligro de extinción
Los cocineros valencianos lo tienen claro, y tú deberías hacer lo mismo: "Para hacer arroz es fundamental el fondo de marisco"
Vamos a descubrir un término bastante utilizado en su concepto, aunque la mayor parte de la gente no sabe que recibe el nombre de pleonasmo. Estamos hablando en realidad de una figura retórica cuyo origen etimológico lo encontramos en el término latín pleonasmus. Antaño, igual que hoy, se usaba para reforzar lo que se ha dicho en una expresión pese a no añadir información de valor, y sin cuyo añadido la frase se podría entender perfectamente y sin problemas.
Es decir, implica añadir conceptos a una expresión que, si bien no son necesarios ni mucho menos imprescindibles, ayudan a apuntalar y enfatizar aquello que se quiere expresar, aún a riesgo de caer en una redundancia excesiva.
Por ejemplo, imagínate diciéndole a tu perro o a otra persona: “¡Sal!” En este caso, el pleonasmo lo encontramos en una enfatización que añadiese “¡Sal fuera!”. O sea, en la expresión sal ya se sobreentiende que saldrá fuera, a la calle o a otra parte diferente de la que se encuentra.
Encontramos otros ejemplos de pleonasmos muy claros como cuando decimos: “Sube arriba”, “baja abajo”, “el mudo que no habla”, “un sordo que no oye”, etc.
El uso del pleonasmo
En realidad, esta figura se usa principalmente como forma expresiva, redundando en un concepto o acción. Sin embargo, a veces también implica defectos en el uso del lenguaje.
Es evidente que, viendo los ejemplos antes vistos, cuando alguien es mudo, ya se sabe que no habla. El verbo salir implica irse a otra parte, no es necesario añadir algo como ‘fuera’ que en realidad no aporta nada porque tampoco termina de clarificar la dirección en la que se ha de salir, así que redunda.
También encontramos que el pleonasmo se ha estandarizado en eso que se conoce como ‘frases hechas’. Un buen ejemplo de ello es la expresión “lo vi con mis propios ojos”. Sin duda, muchos la usamos, pero es una obviedad y redundancia, puesto que hoy en día, a no ser que la ciencia en algún momento diga lo contrario, nadie puede ver por los ojos de otra persona.
Así pues, en este momento se diferencian diversos tipos de pleonasmos, aunque no estén directamente establecidos. Hay que saber distinguir entre aquellos que se usan por una utilización limitada del lenguaje de los que proceden de una elaboración intencionada. De ahí que sea una figura que muchos escritores pueden usar para embellecer su obra.
Temas:
- Escritura
Lo último en Curiosidades
-
Adiós a poner cortinas en casa: estas 6 ideas originales para tu ventana son mejor y te van a enamorar
-
Conmoción entre los expertos: nacen en España 31 cachorros de una de las especies en peligro de extinción
-
Los cocineros valencianos lo tienen claro, y tú deberías hacer lo mismo: «Para hacer arroz es fundamental el fondo de marisco»
-
El consejo de Albert Einstein a su hijo Eduard: «La vida es como una bicicleta, para mantener el equilibrio tienes que seguir adelante»
-
Adiós a los armarios: la cocina de Harrison Ford de los años 70 demuestra que el almacenamiento vertical en la pared es la alternativa elegante y sencilla
Últimas noticias
-
La ex concejal investigada por las VPP de Alicante declara no saber si su suegro está empadronado allí
-
EEUU imputa a Raúl Castro por homicidio en el momento de mayor presión de la Casa Blanca sobre Cuba
-
¿Quién va hoy a ‘Pasapalabra’? Invitados famosos del 20 al 22 de mayo de 2026
-
El Rayo rebosa ilusión antes de la final de la Conference: «Tenemos la seguridad de que va a ser nuestra»
-
Las varices a menudo se previenen con magnesio, pero también puedes encontrar ayuda en tu vestuario