Los psicólogos expertos coinciden: los 5 tipos de personas que debes mantener alejados de tu vida
A largo plazo, este tipo de dinámica se asocia con un mayor malestar psicológico
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En algunas relaciones, las personas pueden agotar nuestra energía, afectar a nuestro bienestar o llegar a hacernos dudar de nosotros mismos. No siempre es necesario romper esas relaciones, aunque sí es cierto que hay ciertos tipos de personalidad que comparten un rasgo común: crean relaciones en las que constantemente hay que adaptarse, disculparse, justificarse o aguantar.
A largo plazo, este tipo de dinámica se asocia con un mayor malestar psicológico. Por tanto, si uno se siente menospreciado tras una interacción, no es solo una percepción suya. Estos son los cinco tipos de personas que encajan en estos patrones, según los psicólogos.
Las primeras son las personas ‘tácticas’ que manipulan para conseguir lo que quieren. Se los asocia con tácticas de influencia, manipulación y agresividad en las relaciones románticas. También se ven estas características en estas personas: promesas vagas seguidas de un cambio de rumbo, hacer culpable a quien pone un límite y un encanto seguido de frialdad, en función del momento.
Las segundas son aquellos que organizan la vida por ti. El control puede ser sutil, cotidiano y manifestarse como amor. Hay señales a tener en cuenta con ellos: vigilancia, interrogatorios, celos, aislamiento gradual y una presión sobre las decisiones.

Más casos de personas con las que tomar distancia
Otro de los casos son las personas que son agresivas, que humillan, menosprecian y se burlan «por diversión». Para detectarlas, hay que estar atento al sarcasmo hiriente reiterado; las críticas a tu inteligencia, al cuerpo y a tus emociones y a la popular frase «estás exagerando» después de haber lastimado. Otro caso son los que actúan mediante el desprecio y la crítica constante.
A esa gente se la detecta con suspiros, ojos en blanco, comentarios humillantes o la sensación de ser juzgado en lugar de ser comprendido. Una relación sana puede corregir un problema y no atacar a la persona. Para acabar, los que te hacen dudar de ti mismo. Algunas personas no solo te contradicen, sino que niegan lo que has visto, oído y sentido. Si uno documenta mentalmente cada conversación para «demostrarte a ti mismo» que no estás loco, es una señal clara.
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