La psicología revela qué hay detrás de las personas que prefieren guardar silencio antes que discutir más allá del autocontrol
Desde fuera, se podría interpretar como una señal de alguien sereno, prudente y con pocas ganas de confrontar
La psicología dice que las personas que escriben la lista de la compra en papel en lugar de en el móvil no están desfasadas, sino que su procesamiento mental es distinto
En 1997 Paul Newman donó 3 hectáreas de un terreno en Connecticut; 14 años después sus tierras forman parte de una reserva protegida que lleva su nombre
La psicología sugiere que los adultos que bajan la mirada al hablar con otros no lo hacen por timidez; más bien están concentrados pensando la respuesta adecuada
Ante situaciones de enfrentamiento o de enfado, la psicología dice que hay personas que optan por callarse. Prefieren no levantar la voz, no discutir y no explicar lo que sienten. La situación sigue y no parece escalar y todo sigue su curso, como si nada hubiera pasado.
Esto se podría entender como una señal de autocontrol. Desde fuera, se podría interpretar como una señal de alguien sereno, prudente y con pocas ganas de confrontar. Incluso en algunos casos, ese tipo de perfiles es valorado: evita tensiones y puede mantener una apariencia de calma. Sin embargo, a veces esa actitud no es fácil de entender.
El silencio puede darse en situaciones diferentes, bien sea por discusiones de pareja, desacuerdos laborales o por conflictos cotidianos. La psicología dice que en muchos casos responde a una estrategia de evitación: se trata de una forma de reducir el malestar a pesar de que el problema quede intacto.
También suele estar vinculado a estilos de apego. Rasgos como el ser agradable con todos, la búsqueda de armonía o el temor a dañar vínculos emocionales con otras personas empujan a ciertas personas a priorizar la paz a la autenticidad.
Orígenes de este patrón
Este patrón puede tener varios orígenes según la psicología. Algunos lo aprendieron desde pequeños: que discutir era peligroso, que expresar su enfado podía suponer castigo o disentir podría poner en riesgo el afecto de los demás. Otros simplemente prefieren retirarse por ser situaciones como amenazantes o desbordantes.
Un estudio publicado en Psychological Science ha confirmado que muchas personas tienen miedo al conflicto y evitan desacuerdos incluso cuando les cuesta oportunidades o recursos. Aunque a veces sea negativo, el problema nace cuando la actitud deja de ser algo táctico y se vuelve automático ante cualquier fricción.
Por tanto, cuando una persona prefiere callarse antes de estar en un conflicto, la pregunta es qué podría perder si hablase. A veces se trata de calma o a veces de amor, pero la clave es entender que no siempre es serenidad.
Temas:
- Personas
- Psicología
Lo último en Curiosidades
-
En 1997 Paul Newman donó 3 hectáreas de un terreno en Connecticut; 14 años después sus tierras forman parte de una reserva protegida que lleva su nombre
-
La psicología sugiere que los adultos que bajan la mirada al hablar con otros no lo hacen por timidez; más bien están concentrados pensando la respuesta adecuada
-
Julien, una joven belga de 29 años, busca voluntarios para vivir en una casa rural entre las montañas asturianas a cambio de ayudarle con las tareas de mantenimiento
-
La reflexión de Carlos I de España: «Hablo el español con Dios, el italiano con las mujeres, el francés con los hombres y el alemán con mi caballo»
-
La frase de Antonio Machado sobre las relaciones: «Tengo a mis amigos en mi soledad, cuando estoy con ellos, qué lejos están»
Últimas noticias
-
Óscar Puente se ríe del caos ferroviario: «Nos toca sufrir un poco»
-
Sánchez se refugia en ‘La Revuelta’ de Broncano para evitar entrevistas incómodas con un ‘show’ a su medida este jueves
-
Victoria sufrida del Betis ante el Feyenoord: Isco resuelve el partido desde el punto de penalti
-
Abascal culpa en ‘Horizonte’ a Sánchez y Marlaska de la violencia contra Vox: «Esto no lo permitiría con el PSOE»
-
La ‘kale borroka’ vuelve a sembrar el pánico en las calles en La Coruña: barricadas, mobiliario urbano quemado y cargas policiales