Curiosidades
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La psicología dice que las personas que colocan la silla después de levantarse no lo hacen porque sean ordenadas, sino porque son disciplinadas y tienen atención social

  • Ángel Pérez
  • Hola, me llamo Ángel Pérez y soy recién titulado en Periodismo por la Universidad Europea de Madrid. Ahora estoy realizando un máster de periodismo deportivo en la Universidad Villanueva. Soy un apasionado del deporte, en concreto del fútbol y del Real Madrid, y de la política.

Reuniones, comidas familiares o momentos de charla son solo algunas de las actividades que conllevan sentarse alrededor de una mesa. Compartir mesa o espacio con otras personas puede decir mucho de ellas. Un ejemplo es ayudar a los camareros, lo que traslada una sensación de empatía y respeto hacia los demás. Sin embargo, muchas acciones pasan desapercibidas, pero que en cambio dicen mucho de cómo son las personas.

Entre ellas, los psicólogos se han fijado en una: meter la silla debajo de la mesa después de levantarse. Esto, según los expertos, revela una gran cantidad de información sobre lo que habitualmente hace esa persona. Uno de los rasgos principales es la atención plena social, ya que son conscientes de que sus acciones pueden repercutir en los demás.

También aparece en escena la autodisciplina, al mantener el orden y dejar todo tal y como se ha encontrado. Eso es un rasgo de personas más disciplinadas, ordenadas y detallistas, que tienen preferencia por mantener los espacios organizados y funcionales.

Restaurante (Imagen creada por IA)

Personalidad y valores

El respeto a los espacios compartidos y a las personas del entorno es también una característica de estas personas. El compromiso con espacios comunes está relacionado directamente con la personalidad y valores de una persona, aunque requiere de valentía y fortaleza de carácter. 

Este tipo de hábitos suele aprenderse durante la infancia. En muchos hogares y escuelas se enseña a los niños a recoger los objetos que utilizan o a dejarlos en un espacio ordenado después de usarlos. Estas normas, aunque parezcan pequeñas, se conocen como educación en responsabilidad cotidiana.

En conclusión, aunque parezca un acto que se puede realizar en cualquier momento, no se trata de un cambio radical en la vida de una persona, sino de un indicativo de la actitud que muestra en la vida y de cómo trata a la gente que le rodea.