Curiosidades
Psicología

La psicología concluye que las personas que comen lejos de sus compañeros de trabajo no lo hacen porque sean antisociales, sino porque buscan el autocuidado

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Hay personas que esperan el momento del almuerzo para compartir una conversación agradable mientras comen, mientras que otras prefieren buscar una mesa apartada para estar tranquilos. Seguramente esto te resulta bastante familiar, ya que no todos se sienten cómodos sentándose en una mesa con el resto de compañeros de trabajo. Sin embargo, al contrario de lo que la mayoría cree, no se trata de personas antisociales; en realidad, este comportamiento es propio de quienes buscan momentos de autocuidado y utilizan este espacio para regular su energía y proteger su bienestar mental y emocional.

Esto no implica que sean personas tímidas o que se aíslen del entorno social, sino más bien que priorizan disfrutar de su propio espacio e incluso concentrarse plenamente en lo que están comiendo, sin distracciones.Por ello, los psicólogos describen este comportamiento como una forma de autocuidado, en la que no existe un rechazo hacia los demás, sino una decisión consciente de reservar un momento del día para sí mismos.

¿Por qué hay personas que no quieren comer con sus compañeros de trabajo?

Carmen Raya, Project Manager, hace especial hincapié en la importancia de desconectar del trabajo durante la hora del almuerzo: «Si yo quiero socializar con mis compañeros y establecer relaciones de amistad, ya quedaré con ellos fuera de la oficina. Es más, considero que es muy bueno para la salud mental irse a comer solo o con gente de otro departamento. Aunque sigo pensando que terminaréis hablando de trabajo y eso es precisamente lo que tu cerebro no necesita. Además, una cosa es que te guste tu trabajo para poder realizarlo de forma más satisfactoria y con una sonrisa en los labios y otra muy distinta es que te tengan que gustar tus compañeros de trabajo», explica a Elle Gourmet.

Y continúa: «En las oficinas se unen perfiles de lo más variopintos, tanto sociales como de ideologías políticas, religiosas… Comer con tus compañeros de trabajo es como pasar Navidades con la familia y la familia política a la vez. Saldrá mal. En mi caso, algunas veces tengo que morderme la lengua dos veces para no hablar durante la comida con mis compañeros y eso me quita años de vida».

La psicología ha estudiado este comportamiento y ha desvelado abiertamente una serie de características de las personas que lo llevan a cabo en su vida diaria. Una de las más destacadas es la necesidad de recuperación mental; después de interacciones sociales constantes, buscan un momento de tranquilidad. Asimismo, muestran una mayor tendencia a la introversión y se definen como personas independientes. Finalmente, saben muy bien  qué necesitan para sentirse bien y no siguen las expectativas del grupo.

Causas

No todas las personas tienen las mismas necesidades ni encuentran el mismo valor en la interacción constante con otros. Existen múltiples motivos por los que alguien puede preferir comer solo en el trabajo, entre los que destacan.

¿Amigos en el trabajo?

Cuando existe un buen clima en la oficina, la motivación aumenta. Una relación positiva entre compañeros facilita la comunicación, permite compartir ideas con mayor confianza y contribuye a que el equipo alcance mejores resultados. Sin embargo, no todos gestionan estas relaciones de la misma manera. Algunos prefieren mantener cierta distancia para evitar posibles conflictos, mientras que otros ven el trabajo como una oportunidad para crear vínculos que pueden ir más allá del horario laboral.

Por otro lado, diversos estudios señalan que tener un amigo cercano en el entorno laboral puede aumentar la motivación, mejorar el rendimiento y reducir tanto el absentismo como la rotación de personal. En definitiva, la amistad en la oficina no solo hace más llevadero el día a día, sino que también puede tener un impacto positivo en la productividad y el compromiso con la organización.

El psicólogo especializado en relaciones laborales Francisco Fernández explica en uno de sus vídeos en redes sociales: «No creo que haya que ir con la mentalidad de separar el trabajo de todo y no mejorar las relaciones sociales, porque puedes encontrar gente que aporte mucho valor a tu vida y que construya relaciones muy cercanas. Si esa persona decide abandonar la compañía, tendrás que pasar por un proceso de duelo. Nos podemos llevar grandes sorpresas con la gente que conocemos en el trabajo, pero hay que estar listos para aceptar que, si se van, tendremos que superar un pequeño o gran duelo».