El eficaz truco que recomiendan los jardineros para que tus plantas sobrevivan a las olas de calor de 40ºC este verano
Parecería ser que las olas de calor que llegan cada verano a España son cada vez más intensas y prolongadas. Para las plantas en terraza o jardín, unos pocos días a 40 grados sin la hidratación adecuada pueden ser suficientes para causar daños irreversibles. Un día infernal en el que te la olvidas al rayo del sol y adiós, planta querida.
Desde luego, la clave para que las plantas sobrevivan no está en regar más cantidad, sino en asegurar que el agua llegue a las raíces en el momento y la proporción adecuados. En este sentido, hay dos métodos caseros que los jardineros recomiendan y que se preparan con materiales que probablemente ya están en casa.
El hidrogel casero y el goteo solar: los trucos para que las plantas sobrevivan a las olas de calor
El hidrogel casero es un gel de agua que se introduce en la tierra y libera humedad de forma gradual durante varios días. Su versión casera se prepara con agar-agar, un gelificante natural derivado de las algas que se vende en herbolarios y en el lineal de repostería de cualquier supermercado.
El goteo solar es un sistema de riego minimalista que imita el ciclo natural del agua: evaporación, condensación y goteo. Se construye con dos botellas de plástico recicladas y no requiere electricidad ni ningún tipo de temporizador.
Ambas técnicas funcionan bien de forma combinada. Por su parte, el hidrogel mantiene la humedad del sustrato desde abajo, mientras el goteo solar garantiza un aporte constante de agua a las raíces.
Combinadas, le permiten a uno ausentarse durante un fin de semana o más días sin que las plantas sufran.
Cómo preparar el hidrogel casero: ingredientes y el paso a paso
Para preparar el hidrogel se necesitan 800 mililitros de agua y quince gramos de agar-agar en polvo. Con unos moldes de silicona pequeños (los de cubitos de hielo funcionan bien) y un cazo, el proceso entero lleva menos de diez minutos activos.
Los pasos son los siguientes:
- Llevar el agua a ebullición en un cazo.
- Retirar del fuego y añadir el agar-agar en polvo.
- Remover durante tres minutos hasta disolver por completo, sin grumos.
- Verter en los moldes de silicona y dejar enfriar a temperatura ambiente.
- Refrigerar dos horas hasta que solidifique del todo.
- Desmoldar las pastillas y enterrarlas junto a las raíces de la maceta.
Cada pastilla libera agua durante hasta quince días. El agar-agar es la opción más sostenible porque procede de algas y no contiene colorantes. Si no se encuentra, puede sustituirse por gelatina neutra sin sabor con el mismo resultado.
El hidrogel resulta especialmente útil para plantas en maceta con escasa luz solar directa, donde la humedad del gel se mantiene estable durante más tiempo. En plantas expuestas al sol intenso, conviene enterrar las pastillas más profundo para que no se sequen antes de liberar el agua.
El goteo solar: solo se necesitan dos botellas de plástico recicladas y luz del sol
El goteo solar se conoce técnicamente en alemán como Kondenskompressor y es un sistema de destilación solar doméstica que puede reducir el consumo de agua hasta un 90% frente al riego convencional. Solo hace falta una botella grande de cinco litros y otra pequeña de uno o dos litros.
La botella grande se corta por la base y funciona como cúpula. La pequeña, cortada por la mitad, sirve de depósito. Se coloca junto a la planta y se rellena de agua. La cúpula cubre el conjunto y cierra el sistema.
El sol calienta el interior de la cúpula, el agua del depósito se evapora y el vapor se condensa en las paredes más frías, cayendo de nuevo sobre la tierra en forma de goteo. Por la noche, el sistema también recoge el rocío del ambiente, por lo que funciona incluso sin sol directo.
El único mantenimiento que necesita es rellenar el depósito interior cada varios días. No hay cable que conectar, no hay batería que cargar, no hay ninguna pieza que pueda estropearse.
Una ventaja añadida: admite agua salada o con cal. La evaporación actúa como filtro natural y lo que llega a las raíces es agua destilada, libre de cloro y de sales.
Otros ajustes que protegen las plantas en los días de calor extremo
Junto a estos dos métodos, hay algunos gestos adicionales que ayudan a que las plantas sobrevivan a los días más duros del verano.
El primero es el horario de riego: hacerlo al anochecer y a primera hora de la mañana evita que el agua se evapore antes de llegar a las raíces y reduce el riesgo de quemaduras en las hojas.
Las macetas de terracota son porosas y pierden humedad con rapidez; en olas de calor conviene forrarlas por dentro o sustituirlas por macetas de colores claros, que reflejan el calor en lugar de absorberlo.
Cubrir la superficie del sustrato con una capa de dos a cinco centímetros de compost, corteza de pino o grava reduce la evaporación del suelo y amortigua la temperatura en la zona de las raíces.
En los días más extremos, una sombrilla de playa o una tela de sombreo sujeta con estacas puede ser suficiente para proteger las plantas durante las horas de mayor incidencia solar.
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