Curiosidades
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La preciosa reflexión de ‘El Principito’ sobre el amor: «Si vienes a las cuatro de la tarde, comenzaré a ser feliz desde las tres»

  • Ángel Pérez
  • Soy Ángel Pérez, periodista titulado por la Universidad Europea y con un máster de Periodismo Deportivo en la Universidad Villanueva.

Pocas historias han sabido hablar del amor, la espera y la felicidad con tanta sencillez como ‘El Principito’. Una de sus reflexiones más recordadas resume la emoción de anticipar el encuentro con alguien especial: «Si vienes a las cuatro de la tarde, comenzaré a ser feliz desde las tres». Una frase, dicha por el zorro al Principito, invita a pensar en cómo el amor también se construye en la ilusión de esperar a quien queremos.

La frase nos invita a valorar el tiempo, ya que esos minutos de preparación se pueden volver muy valiosos, y a compartir la ilusión, demostrando que el cariño se puede cultivar antes de ver a otra persona. Por tanto, si quieres ver a una persona a las cuatro de la tarde, una hora antes aumenta la ilusión y, a la hora indicada, aparece la ilusión.

Esta frase se enmarca dentro de una enseñanza del zorro, donde explica que los ritos son necesarios. No son importantes porque sean extraordinarios, sino porque adquieren significado al estar asociados a una persona que queremos. Cada encuentro se vuelve único y especial frente al resto del mundo y se crean lazos de amistad con otras personas.

Imagen de la portada de ‘El Principito’.

El Principito

El Principito, escrito en 1943 por Antoine de Saint-Exupéry, cuenta la historia de un piloto perdido en el Sahara que conoce a un príncipe de otro asteroide. El niño comparte sus viajes por el espacio y sus críticas a las extrañas prioridades de los adultos. Su mensaje principal es que lo verdaderamente importante de la vida no se ve con los ojos, sino que se siente con el corazón.

La obra trata temas como el amor y la amistad, la inocencia de la infancia frente a la rigidez del mundo racional de los mayores y hace una crítica a los adultos, al enfocarse en cifras, poder y trabajo y perder la imaginación, la capacidad de asombro y la importancia de los sentimientos. También nos enseña a aprender a aceptar las pérdidas, ya que sus recuerdos nos quedan por siempre en nuestro interior.