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Frank Suárez, experto en nutrición: «Si un huevo flota al sumergirlo en agua, es una señal de que puede no estar en condiciones de consumo»

Pocas cosas hay tan cotidianas como abrir la nevera y dudar de si los huevos siguen estando bien. Para resolverlo, Frank Suárez, divulgador puertorriqueño especializado en metabolismo y autor del superventas El poder del metabolismo, tenía una regla tajante. En un vídeo que difunde la cuenta oficial de su marca, NaturalSlim, en TikTok, lo resume así: «Si un huevo flota al sumergirlo en agua, debes desecharlo porque está podrido».

Suárez, fundador de NaturalSlim y del canal MetabolismoTV, falleció en febrero de 2021. Sus vídeos, sin embargo, siguen circulando y acumulando visualizaciones en redes, y este consejo es uno de los que más se comparte. Es una prueba sencilla, al alcance de cualquiera y muy popular, pero conviene saber qué indica realmente antes de tirar un huevo a la basura.

En qué consiste la prueba del vaso de agua

El método no tiene secreto: se llena un vaso o un recipiente hondo con agua fría y se introduce el huevo con cuidado. Si se va al fondo y se queda tumbado, es muy fresco. Si toca el fondo pero se pone de pie o inclinado, ya tiene algunos días. Y si sube y flota en la superficie, es un huevo viejo. Este último es el caso en el que Suárez aconsejaba desecharlo.

La explicación es física. La cáscara del huevo es porosa y, con el paso de los días, el interior va perdiendo humedad mientras entra aire. Ese aire se acumula en la cámara de aire, una pequeña bolsa en el extremo más ancho del huevo. Cuanto más crece, menor es la densidad del huevo, hasta que acaba flotando.

@us.naturalslim ¡No se coma ese huevo si flota! ❌🥚 Aquí le explico por qué. ¿Sabía usted que un huevo dañado produce gases que lo hacen flotar? Frank Suárez le muestra cómo evitar este error común en la cocina. El huevo es un Alimento Tipo A que le ayuda a adelgazar y a despertar su metabolismo, siempre que esté en óptimas condiciones. ¡No se deje engañar por el aspecto externo y haga la prueba del agua! 💧 💾 Guarde este video para la próxima vez que vaya a cocinar su desayuno. #NaturalSlim #Metabolismo #Adelgazar #FrankSuarez #TipsSaludables #NutricionUSA #Huevo #CocinaSana #EstiloDeVida ♬ original sound – NaturalSlimUSA

Lo que matizan los expertos: viejo no es lo mismo que podrido

Aquí está el matiz importante. La prueba del vaso mide la edad del huevo, no su seguridad. El Instituto de Estudios del Huevo advierte de que la prueba de flotabilidad no es fiable para evaluar la frescura. Su directora, Mar Fernández, explica que cuando el huevo se conserva en el frigorífico, con la temperatura y la humedad adecuadas, la cámara de aire crece menos.

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos va en la misma línea: un huevo que flota ha perdido calidad, pero ese dato por sí solo no demuestra que no se pueda comer. Es decir, el consejo de Suárez acierta al señalar que un huevo que flota no es fresco, pero tirarlo siempre sin más comprobaciones puede llevar a desperdiciar huevos que todavía estaban en buen estado.

Cómo saber de verdad si un huevo está malo

La forma más fiable es tan sencilla como abrirlo. Lo recomendable es cascarlo en un recipiente aparte, nunca directamente sobre la sartén o sobre otros ingredientes, y fijarse en el olor y el aspecto. Un huevo podrido desprende un olor desagradable e inconfundible en cuanto se rompe la cáscara. Si huele mal, no hay duda: a la basura.

El aspecto también ayuda. En un huevo fresco, la clara es espesa y la yema se mantiene alta y abombada. Con los días, la clara se vuelve más líquida y la yema se aplana. Eso indica pérdida de frescura, no peligro, aunque sí sirve para decidir cómo usarlo: los más frescos son ideales para fritos o escalfados, y los que tienen más días se aprovechan mejor bien cocinados, en tortillas, bizcochos o rebozados.

La fecha del envase, la referencia más segura

Más allá de los trucos caseros, la información más fiable está en la caja. En la Unión Europea, la fecha de consumo preferente de los huevos no puede superar los 28 días desde la puesta. Conviene guardar el envase o anotar la fecha si se pasan a una huevera, y mantenerlos siempre en el frigorífico, lejos de cambios bruscos de temperatura.

Al final, el truco que popularizó Frank Suárez sigue siendo útil para saber qué huevos conviene gastar primero. Lo que no debería es convertirse en una sentencia definitiva. Si un huevo flota, la mejor decisión no es tirarlo directamente, sino romperlo, olerlo y mirarlo antes de decidir.