Curiosidades

Descubre la increíble historia y la maldición del Koh-I-Noor, el diamante más caro del mundo

  • María Ruiz
  • Portadista. Especialista en 'breaking news' y noticias de nacional e internacional. Nací al periodismo en Abc, ayudé a fundar La Razón y viví en Las Provincias.

El diamante Koh-i-Noor, cuyo nombre persa significa Montaña de Luz, es uno de los diamantes más famosos, misteriosos y polémicos de la historia. Con un peso actual de 105,6 quilates, este diamante incoloro ha pasado por manos de emperadores, reyes y conquistadores, dejando a su paso una estela de poder, guerras y leyendas sobre una supuesta maldición. Hoy forma parte de las Joyas de la Corona Británica y su propiedad ha sido objeto de reclamaciones internacionales.

En 1852, por orden de la reina Victoria, fue recortado para mejorar su brillo y fuego, pero perdió casi la mitad de su peso original.

Desde su aparición documentada en el siglo XIV, ha pasado por las manos de sultanes, emperadores mogoles (como Shah Jahan), el persa Nadir Shah (quien le dio su nombre actual) y finalmente, al maharajá sij Ranjit Singh. En 1849, tras la anexión británica de Punjab, el joven maharajá Duleep Singh entregó el diamante a la Corona Británica. Fue presentado a la reina Victoria en 1850 y desde entonces sólo lo han lucido reinas consortes.

Características del diamant Koh-i-Noor

Orígenes misteriosos en la antigua India

El diamante Koh-I-Noor tiene sus raíces en India, probablemente extraído de los depósitos aluviales de la región de Golconda o la mina Kollur en Andhra Pradesh, una de las fuentes de diamantes más antiguas del mundo. India fue durante siglos la única fuente de diamantes en el mundo, y el Koh-i-Noor fue extraído de los sedimentos de los ríos. Aunque su descubrimiento exacto se pierde en el tiempo (algunas leyendas hablan de más de 5.000 años), la primera mención histórica fiable data del siglo XIV.

Se cree que perteneció a los reyes de la dinastía Kakatiya y fue saqueado en 1323 por fuerzas del Sultanato de Delhi. Pasó por varias dinastías indias hasta llegar a manos de Babur, fundador del Imperio Mogol, en 1526. Los mogoles lo valoraron enormemente y lo incorporaron al legendario Trono del Pavo Real.

Un diamante que conquistó imperios

En 1739, el conquistador persa Nader Shah invadió Delhi y se llevó el Koh-I-Noor junto con otros tesoros. Según la leyenda, al ver la joya, exclamó: «¡Koh-i-Noor!» («¡Montaña de Luz!»), dándole el nombre que conserva hasta hoy. Tras el asesinato de Nader, el diamante pasó a Afganistán y luego regresó a la India con los sijs del Imperio Sikh de Punjab.

Maharajá Ranjit Singh, el León de Punjab, lo poseyó hasta su muerte. Tras la derrota de los sijs ante los británicos en la Segunda Guerra Anglo-Sikh (1849), el joven maharajá Duleep Singh (de solo 10-11 años) fue obligado a entregar el diamante a la Corona Británica como parte del Tratado de Lahore. En 1850, el diamante Koh-I-Noor llegó a Inglaterra y fue presentado a la reina Victoria.

La reina Victoria de Inglaterra con el Koh-i-Noor

La transformación y la maldición

El diamante original pesaba alrededor de 186-191 quilates y tenía una forma irregular. En 1852, la joyería real Garrard lo recortó a 105,6 quilates para mejorar su brillo y fuego, aunque esto redujo significativamente su tamaño. Hoy forma parte de las Joyas de la Corona Británica, montado en la corona de la Reina Madre, y se exhibe en la Torre de Londres.

Una de las leyendas más persistentes es su maldición: «Quien posea este diamante poseerá el mundo, pero conocerá también todas sus desgracias». Se dice que sólo trae mala suerte a los hombres, por lo que las reinas británicas (Victoria, Alejandra, María y Elizabeth) lo han lucido, pero no los reyes. Muchos de sus antiguos poseedores murieron de forma violenta o sufrieron grandes pérdidas.

El diamante Koh-i-Noor, en la corona de la reina madre británica.

La gran polémica: ¿a quién pertenece?

El diamante Koh-I-Noor es motivo de disputa internacional. India, Pakistán, Irán y Afganistán han reclamado su devolución, argumentando que fue obtenido mediante conquista y colonialismo. India, en particular, lo considera parte de su patrimonio cultural y ha exigido repetidamente su regreso. El gobierno británico mantiene que fue adquirido legalmente según los tratados de la época y que forma parte de su historia.

Esta polémica lo convierte no solo en una joya, sino en un símbolo de las complejas relaciones coloniales.

¿Por qué es el diamante más caro del mundo?

Aunque diamantes como el Pink Star o el Oppenheimer Blue se han vendido por decenas de millones de dólares en subastas, el Koh-I-Noor trasciende el valor monetario. Su historia milenaria, su rareza (es un diamante Type IIa de color D, casi perfecto) y su estatus icónico lo hacen inestimable. Pese a que el Koh-I-Noor nunca se ha puesto a la venta, algunas estimaciones lo valoran entre 140 millones y más de 18.000 millones de euros si alguna vez se pusiera en el mercado. Esa cifra lo convierte en el diamante más caro del mundo por su historia y simbolismo inigualables.