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¿Cuál es el origen de la frase hecha «De estos polvos, estos lodos»? Hay registros ya en el Siglo de Oro

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

«De aquellos polvos, estos lodos». Ésta es una locución, formulada a modo de advertencia, que se utiliza habitualmente para señalar que aquello que sucede en el presente, ya sea bueno o malo, suele ser consecuencia directa de algo que ocurrió en el pasado. El origen de esta expresión se remonta a, al menos 600 años, ya que las primeras referencias escritas conocidas se remontan a mediados del siglo XV.

Aparece en la obra «Refranes que dicen las viejas tras el fuego», atribuida a Íñigo López de Mendoza, marqués de Santillana, donde se recoge con la forma «Con esos poluos se fizieron esos lodos». Como se puede observar, con el paso de los siglos la locución fue evolucionando hasta adoptar la forma que conocemos en la actualidad.

‘De aquellos polvos, estos lodos’

En el «Libro de refranes y sentencias» de Mosén Pedro Vallés, publicado en el año 1549, se encuentra la expresión en la forma «De aquellos poluos se hizieron aquellos lodos». Un siglo más tarde, Gonzalo Correas la recogió en su «Vocabulario de refranes y frases proverbiales» (1627) como «De aquellos polvos se hicieron estos lodos» y también «De estos polvos vinieron estos lodos».

Asimismo, la expresión aparece  en la novela «El Criticón», de Baltasar Gracián, concretamente en la segunda parte, publicada en 1653. En la Crisi I se puede leer un pasaje en el que el autor habla de cómo «de los polvos de la nada salen los lodos del cuerpo», utilizando la imagen de los polvos y los lodos para describir el origen y las consecuencias de algo.

A partir de entonces, la locución aparece en numerosas obras y pasa a formar parte del lenguaje coloquial. Su estructura ha ido variando con el tiempo, hasta llegar a «De aquellos polvos, estos lodos», la forma que conocemos hoy en día. Sin embargo, no es fácil determinar cuál fue el origen de la expresión. Existen varias teorías, aunque ninguna cuenta con pruebas suficientes para considerarla definitiva.

«Esto he dicho para que se me tenga lástima de ver a las manos que vine, y se ponderen mejor las razones que me dijo; y empezó por estas palabras, que siempre hablaba por refranes: «De do sacan y no pon, hijo don Felipe, presto llegan al hondón; de tales polvos, tales lodos; de tales bodas, tales tortas. Yo no te entiendo, ni sé tu manera de vivir. Mozo eres; no me espanto que hagas algunas travesuras, sin mirar que, durmiendo, caminamos a la güesa: yo, como montón de tierra, te lo puedo decir» (Francisco de Quevedo, «La vida del Buscón llamado don Pablos»).

El Siglo de Oro

El Siglo de Oro español es la denominación que recibe el periodo comprendido, aproximadamente, entre 1492 y 1659. El comienzo coincide con acontecimientos decisivos como el final de la Reconquista, el primer viaje de Cristóbal Colón a América y la publicación de la Gramática castellana de Antonio de Nebrija, considerada la primera obra dedicada a estudiar y establecer las reglas del castellano y también la primera gramática de una lengua románica. El año 1659 señala el final del Siglo de Oro desde el punto de vista político, aunque en el ámbito artístico suele prolongarse hasta 1681, fecha de la muerte del dramaturgo Pedro Calderón de la Barca.

La literatura fue probablemente el ámbito artístico que reunió una mayor concentración de grandes figuras. En el siglo XVI destacan especialmente Garcilaso de la Vega y San Juan de la Cruz, dos de los poetas más influyentes de la tradición española. Garcilaso contribuyó decisivamente a introducir y consolidar en la poesía castellana el verso endecasílabo y diversas formas métricas de origen italiano, dejando algunos de los sonetos más conocidos de la literatura española.

Pero si hay una figura que destaca especialmente es Miguel de Cervantes. Autor de «El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha», considerado uno de los fundadores de la novela moderna.