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Casi a mitad de camino de alcanzar el kilómetro de altura: la próxima torre más alta del mundo se levanta rápidamente

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

La Torre JEC ha alcanzado otro hito en su camino para convertirse en el rascacielos más alto del mundo. El edificio avanza rápidamente hacia la mitad de su construcción y ya ha alcanzado una altura de 430 metros, con aproximadamente 570 metros restantes para completar este mega rascacielos que batirá récords. Ubicada en la ciudad portuaria de Yeda, en Arabia Saudita, la Torre JEC, también conocida como Torre de la Compañía Económica de Yeda o Torre de Yeda, fue diseñada por Adrian Smith + Gordon Gill. Smith fue además responsable del diseño del Burj Khalifa, de 828 metros, que actualmente ostenta el título de edificio más alto del mundo.

Una vez terminada, esta supertorre contará con al menos 157 plantas y será casi el doble de alta que el edificio más alto de Estados Unidos, el One World Trade Center, de 541 metros. La torre JEC requerirá 59 ascensores e incluirá 530.000 metros cuadrados de superficie habitable en su interior. Según el príncipe saudí Al Waleed bin Talal Al Saud, director ejecutivo de Kingdom Holding Company, la empresa promotora del proyecto, la torre ya cuenta con 107 plantas. Esto la convierte en uno de los pocos edificios del mundo que superan las 100 plantas.

La Torre JEC será el rascacielos más alto del mundo

Actualmente, el proyecto contempla que las plantas bajas alberguen oficinas, mientras que un hotel de lujo de 200 habitaciones ocupará las plantas superiores. Por encima se ubicarán apartamentos con servicios, un vestíbulo panorámico y varios grupos de residencias, cuyas viviendas serán cada vez más caras y espaciosas a medida que el edificio se eleve. Además, habrá varios miradores y un helipuerto.

«Como la primera estructura construida por el hombre en alcanzar los 1.000 metros de altura, el diseño de la Torre Jeddah es un verdadero logro de ingeniería pionero», afirma Thornton Tomasetti, la empresa encargada de la ingeniería. «Primero, tuvimos que determinar las cargas de viento de diseño racionales a alturas extremas. Segundo, tuvimos que controlar los movimientos del edificio, tanto laterales como verticales, a lo largo del tiempo. Tercero, nuestras soluciones estructurales resultantes debían ser, sobre todo, eficientes y efectivas para el avance del ambicioso diseño arquitectónico. Todo esto es más fácil decirlo que hacerlo».

Construir una torre que supere los 1.000 metros de altura plantea grandes desafíos de ingeniería. Las cargas provocadas por el viento aumentan considerablemente con la altura, por lo que son necesarios exhaustivos ensayos en túneles de viento y un diseño aerodinámico capaz de reducir las oscilaciones. También supone un reto bombear hormigón de altas prestaciones hasta cotas extremas, lo que requiere formulaciones específicas y sistemas de bombeo avanzados.

A ello se suma la complejidad de los ascensores, ya que la tecnología convencional resulta insuficiente para cubrir distancias tan grandes y obliga a desarrollar soluciones innovadoras, como recorridos divididos en diferentes tramos. Por último, la geología costera del mar Rojo exige una cimentación especialmente diseñada para soportar y distribuir de forma segura las enormes cargas de una estructura de estas dimensiones.