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Así es la araña más rápida del mundo: alcanza velocidades de más de 3,5 metros por segundo

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Una araña cazadora de la selva de Queensland, en Australia, ha sido identificada como la más rápida del mundo tras alcanzar una velocidad cercana a los 3,6 metros por segundo. El hallazgo, publicado en New Scientist, se basa en un análisis global que comparó la rapidez de diversas especies de arañas según investigaciones de Christofer Clemente junto con un estudio reciente publicado en bioRxiv. La protagonista del hallazgo, Heteropoda jugulans, alcanzó una velocidad de 3,59 metros por segundo durante pruebas de laboratorio.

Por su parte, el grupo liderado por Shreyas Kuchibhotla analizó información de 162 especies y estudios previos para investigar los límites biomecánicos y evolutivos que determinan la velocidad de las arañas. La Heteropoda jugulans destaca por combinar un cuerpo de gran tamaño con patas fuertes que pueden impulsar rápidos desplazamientos sin que el peso del abdomen limite su movimiento. Gracias a estas características anatómicas, puede alcanzar una velocidad de hasta 3,59 metros por segundo, superando a cualquier otra especie de araña conocida hasta el momento.

Así es la araña más rápida del mundo

El equipo encabezado por Shreyas Kuchibhotla analizó 162 especies de arañas procedentes de Norteamérica, el sur de Europa y Australia, además de ejemplares obtenidos en tiendas especializadas. Cada araña fue pesada y sometida a pruebas de velocidad sobre papel cuadriculado; para estimular su desplazamiento utilizaron un pincel y, en el caso de especies menos activas, como las tarántulas, emplearon aire comprimido.

A estos experimentos sumaron registros de velocidad de otras 96 especies publicados por distintos equipos de investigación, lo que permitió construir una base de datos global y comparar el rendimiento locomotor entre diferentes especies. La combinación de pruebas propias y datos previos dio lugar al análisis más amplio realizado hasta ahora sobre la velocidad de las arañas.

El estudio confirmó que, en términos generales, las arañas de mayor tamaño suelen ser más rápidas, aunque existen algunas excepciones. Una de ellas es la araña goblin naranja (Oonops pulcher), que, pese a pesar apenas 0,1 miligramos, puede desplazarse a más de 20 centímetros por segundo. Según Kuchibhotla, su rapidez es tan sorprendente que durante las pruebas parecía «teletransportarse».

Estos resultados muestran que el tamaño corporal no es el único factor que determina la velocidad, ya que la evolución ha permitido que algunas especies pequeñas desarrollen adaptaciones que favorecen un desplazamiento excepcionalmente rápido.

«Un buen rendimiento en la carrera, teniendo en cuenta tanto el tamaño corporal como la ascendencia común, se asoció con piernas relativamente más largas y, en menor medida, con el gremio ecológico, pero no con la delgadez de las piernas ni con una preferencia por la locomoción invertida frente a la erguida», indican los investigadores en Science Alert .

Antes de este hallazgo, el récord de velocidad lo ostentaba la araña flic-flac marroquí (Cebrennus rechenbergi), capaz de desplazarse a unos 1,7 metros por segundo mediante un característico movimiento de volteretas. Sin embargo, el investigador Jonas Wolff señala que este mecanismo no corresponde a una carrera convencional, ya que sólo puede realizarse en condiciones específicas, como el descenso por dunas de arena. Por esta razón, la comunidad científica considera que su marca no puede compararse con la de otras arañas.

Las arañas más raras del mundo

Las arañas pertenecen al orden Araneae, uno de los grupos de artrópodos más diversos de todo el mundo. Hasta la fecha, los científicos han descrito alrededor de 46.000 especies, distribuidas en unas 110 familias, aunque cada año se identifican nuevas. Su origen se remonta al período Devónico, hace aproximadamente 380 millones de años, según el registro fósil. En España, los especialistas han documentado cerca de 1.400 especies.

Las arañas lobo son cazadoras activas que no dependen de telarañas para capturar a sus presas. Gracias a su velocidad y excelente visión, persiguen insectos y otros pequeños invertebrados en praderas, bosques y desiertos. Aunque su aspecto puede resultar intimidante, rara vez representan un peligro para las personas.

También conocida como reclusa marrón, la araña violinista habita principalmente en Estados Unidos y suele refugiarse en lugares oscuros y poco transitados. Su veneno puede provocar lesiones cutáneas en algunos casos, aunque no es agresiva y normalmente solo muerde cuando se siente amenazada.

La araña cara de ogro destaca por sus enormes ojos, adaptados para la visión nocturna, y por su singular técnica de caza. En lugar de construir una telaraña fija, sostiene una red entre sus patas delanteras y la lanza sobre sus presas cuando se acercan. Se distribuye en regiones de Sudamérica, África y Oceanía.

Aunque todas las arañas tienen veneno, su función principal no es la defensa, sino inmovilizar a las presas y facilitar su digestión externa. La composición y potencia del veneno varían según la especie y están relacionadas con sus necesidades de caza y alimentación. El veneno se inocula mediante los quelíceros, apéndices situados junto a la boca que están conectados a las glándulas venenosas. Existen dos tipos principales de veneno: neurotóxico y necrosante.