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André Alonso, experto en plantas, habla alto y claro: «Mis plantas se pudren menos desde que uso esto en el sustrato»

  • Alejo Lucarás
  • Periodista y redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

Hablar de sustrato es hablar de la base sobre la que se sostiene cualquier planta cultivada en maceta. No se trata solo de tierra, sino de una mezcla diseñada para aportar drenaje, nutrientes y estabilidad. Cuando este equilibrio falla, aparecen complicaciones como el encharcamiento, la falta de oxígeno en las raíces o la proliferación de microorganismos perjudiciales.

En este escenario, el influencer de jardinería André Alonso, conocido en redes sociales como La Reina Plantil, ha compartido una práctica que ha transformado su manera de preparar el sustrato. Con más de 200.000 seguidores, el experto ha explicado que introducir est componente en la mezcla le ha permitido reducir de forma notable los problemas de pudrición.

El método de André Alonso para mejorar el sustrato de las plantas

En uno de sus vídeos recientes, André Alonso afirmaba: «Mis plantas dejaron de morirse cuando comencé a utilizar esto. Bueno, quizás estoy exagerando, pero sí que he reducido muchísimo el riesgo de pudrición desde que uso carbón en mis sustratos».

El elemento al que se refiere es el carbón vegetal hortícola, también conocido en su versión más técnica como biochar. No se trata del carbón habitual de barbacoa, que puede contener aditivos químicos perjudiciales, sino de un producto tratado mediante pirólisis controlada y apto para uso agrícola.

Añadido en la proporción adecuada dentro del sustrato, el carbón cumple varias funciones que influyen directamente en la salud radicular. Según el experto, el cambio ha sido evidente desde que lo incorporó de forma regular a sus mezclas.

¿Por qué el carbón transforma el sustrato?

El efecto del carbón en el sustrato se explica por su estructura física y sus propiedades químicas. A nivel microscópico, conserva una red de poros que actúa como refugio para microorganismos beneficiosos.

Entre sus principales funciones destacan las siguientes:

Además, el carbón actúa como filtro químico dentro del sustrato. Puede absorber compuestos orgánicos no deseados y ayudar a estabilizar el pH, especialmente en mezclas con tendencia a la acidez, como las que contienen turba.

Cuidado: los riesgos de un mal uso del carbón en tus plantas

No obstante, el propio André Alonso advierte de que el carbón no es una solución automática. Un uso inadecuado puede alterar el equilibrio del sustrato.

El principal riesgo es elevar en exceso el pH, ya que el carbón tiende a ser ligeramente alcalino. Si se añade en grandes cantidades, puede dificultar la disponibilidad de ciertos micronutrientes, provocando deformaciones o carencias visibles en la planta.

Otro aspecto relevante es que el carbón es inicialmente «hambriento». Si se incorpora seco, puede absorber nutrientes del entorno antes de que la planta los aproveche. Por eso, algunos especialistas recomiendan activarlo previamente, sumergiéndolo durante 24 horas en fertilizante líquido o en té de compost para saturar sus poros.

La proporción adecuada, según explica el experto, se sitúa entre un 5% y un 10% del total de la mezcla de sustrato. Superar esa cantidad puede resultar contraproducente.

Biochar y sustratos ya preparados

Ante la dificultad de calcular proporciones exactas, algunas marcas han comenzado a comercializar sustratos que ya incorporan biochar en la medida correcta. Este biocarbón, producido a partir de restos de biomasa, mantiene una estructura porosa rica en carbono que favorece la actividad biológica del sustrato.

El objetivo es ofrecer los beneficios del carbón (mejor drenaje, retención de nutrientes y menor riesgo de pudrición) sin comprometer el equilibrio químico de la mezcla.