Bilma marca el futuro de la ropa deportiva: “La tecnología textil ya está muy desarrollada; el siguiente paso es su conexión con la persona”
Las tendencias y marcas deportivas que dominan el armario (y el ‘street style’) de las influencers
Los conjuntos deportivos que más se llevan en los gimnasios de Madrid
Hubo un tiempo en que la ropa deportiva tenía una única misión: mejorar el rendimiento físico. Más transpirabilidad, menos peso, mayor elasticidad. Sin embargo, en plena explosión del fitness, el bienestar y la cultura del rendimiento personal, esa lógica parece haberse quedado corta. Hoy las prendas deportivas aspiran a algo más ambicioso: convertirse en una extensión de la identidad de quien las lleva. Esa es precisamente la visión que defienden Alejandro Lorenzo Pérez y Eduardo Gutiérrez Tébar, fundadores de Bilma, una marca deportiva que ha construido su narrativa alrededor de conceptos como disciplina, mentalidad y evolución personal.
Lejos de considerar que la frontera entre moda y deporte se está diluyendo hasta desaparecer, ambos creen que esa integración es ya una realidad consolidada. «El athleisure no deja de crecer y cada vez forma más parte del día a día de las personas. Ya no se trata sólo de ropa para entrenar, sino de prendas que van más allá del momento deportivo», explican.
La clave, según defienden, está en unir rendimiento y diseño sin que ninguno de los dos elementos pierda protagonismo. «Diseñamos prendas pensadas para rendir de verdad, con tejidos técnicos, buenos ajustes, bolsillos funcionales y sin distracciones, pero también con una estética muy cuidada».
La idea conecta con un cambio profundo en el consumidor actual. El auge del fitness ha transformado la forma en que las personas se relacionan con la ropa deportiva. Ya no se compra únicamente para correr una carrera o completar una sesión de gimnasio. Se compra para expresar una forma de vida.
De ahí surge también el concepto de City Athlete, una de las ideas centrales de Bilma. «No somos gente que sólo entrena y ya. Entrenamos, pero también estamos todo el día en la calle, quedamos con amigos, nos movemos de un sitio a otro… y todo eso forma parte de lo mismo», señalan. Por eso, añaden, «no tiene sentido pensar en ropa sólo para entrenar. Tiene más sentido pensar en prendas que te pongas y no te tengas que quitar en todo el día».
Pero el aspecto más interesante de su planteamiento quizá no sea estético, sino psicológico. Mientras gran parte de la industria sigue centrada en innovaciones técnicas, Bilma pone el foco en cómo una prenda puede influir en la actitud de una persona. «Cuando te pones una prenda con la que te sientes bien, sales con otra actitud. Más seguro, más enfocado, más conectado contigo mismo. Y eso impacta directamente en cómo entrenas».
La ropa, sostienen, no genera el rendimiento por sí sola, pero sí puede convertirse en un catalizador de hábitos positivos. «Para nosotros, el rendimiento no es sólo físico, es mental. Y la confianza es clave. Si te ves bien, te sientes bien. Y cuando eso pasa, llegas más lejos».
Esta visión también explica el minimalismo que caracteriza sus colecciones. Frente a una industria saturada de logotipos, colores estridentes y mensajes constantes, Bilma apuesta por la simplicidad. «Quitamos todo lo que molesta, lo que sobra, lo que distrae», afirman. Y añaden una reflexión reveladora: «En un entorno donde todo compite por llamar la atención, creemos que lo simple, bien hecho, destaca más».
No es casualidad que sus colecciones reciban nombres como Dual o The Blend. Más que líneas de producto, funcionan como estados emocionales asociados al entrenamiento. «Hoy la gente no sólo compra una prenda, compra cómo quiere sentirse cuando la lleva», explican. «Hay días de disciplina pura, otros de flow, otros de superación. Y eso conecta mucho con la persona».
Esa conexión emocional es, precisamente, donde creen que se librará la próxima gran batalla del sector. Aunque reconocen que la innovación textil seguirá siendo importante, consideran que el futuro del sportswear estará cada vez más ligado a la psicología del usuario. «La tecnología en los tejidos ya está muy desarrollada. El siguiente paso es cómo eso conecta con la persona».
En un mercado donde proliferan las marcas directas al consumidor y donde el segmento premium sigue creciendo, ambos tienen claro que el producto ya no es suficiente. «Hoy el cliente no compra sólo producto, compra lo que hay detrás. Si conecta con la marca, entiende la historia y se siente parte, está dispuesto a pagar más».
Lo último en Cool
-
La hija de Elsa Pataky y Chris Hemsworth se proclama campeona de rodeo con 14 años tras aguantar nueve segundos sobre un toro
-
Madrid, la musa sin clichés de Woody Allen: 30 esquinas donde el director descubre el alma de España para su película
-
Telecinco desvela cómo será la segunda entrevista a Belén Esteban: nuevas polémicas y un importante cara a cara
-
Entramos en la casa de Pedro Almodóvar a 30 kilómetros de Madrid donde ha celebrado sus 77 años con Penélope Cruz
-
El particular ‘veranillo de San Miguel’ de Paula Echevarría: Marbella, Miguel Torres y un festín de pescaíto
Últimas noticias
-
El Gobierno de Page reconoce a Vox que no hace pruebas a los inmigrantes para detectar falsos menas
-
¿Quién va hoy a ‘Rueda la letra’? Invitados famosos del 1 al 4 de octubre
-
La hija de Elsa Pataky y Chris Hemsworth se proclama campeona de rodeo con 14 años tras aguantar nueve segundos sobre un toro
-
Madrid, la musa sin clichés de Woody Allen: 30 esquinas donde el director descubre el alma de España para su película
-
Decreto de vivienda y última hora de la acampada en Sol, en directo | Los Reyes visitarán Ceuta y Melilla el 13 y 14 de octubre