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VIAJES

Si buscas unas vacaciones diferentes, estos tres destinos europeos merecen un hueco en tu lista de viajes

  • Lucía Lera
  • Periodista especializada en viajes, belleza y estilo de vida. Al terminar la carrera entendí que quería convertir mi vocación en mi forma de vida, y desde entonces el periodismo se ha convertido en el lugar desde el que contar historias, descubrir lugares y conectar con personas. A lo largo de este camino he colaborado con distintas cabeceras, confirmando en cada artículo que elegí la profesión adecuada.

Europa es uno de esos continentes que destacan por su riqueza cultural y paisajística, entre cuyas capitales y países aparecen destinos que pueden convertirse en el escenario de grandes aventuras de verano. Sólo hay que saber dónde poner el ojo y cuáles de ellos te van a dar una escapada estival idílica. Lejos de grandes masificaciones o calcos vacacionales, los destinos que te proponemos en este listado son tres lugares que destacan por su autenticidad, carácter y, en definitiva, por ofrecer una experiencia única a sus viajeros. 

Albania

Hace unos años, el nombre de Albania resonó entre la muchedumbre deseosa de dar con lugares que todavía se mantuvieran auténticos. Bordean su silueta Montenegro, Kosovo, Macedonia del Norte, Grecia y los mares Jónico y Adriático, otorgando a su paisaje una riqueza paisajística que combina laderas montañosas y aguas cristalinas en su litoral.

Albania. (Foto: Unsplash)

Bendecida con la riqueza propia de los territorios fronterizos, planes no faltan en este lugar. Puedes visitar Tirana, su capital, y embriagarte de la historia de esta reciente gran urbe que fue ocupada por diferentes imperios y gobiernos, desempeñó un papel crucial durante la Segunda Guerra Mundial y cuya huella hoy perdura, aunque para muchos descubrirla sea todavía un gran misterio.

Tirana, Albania. (Foto: Pexels)

En su interior emergen los yacimientos y las ruinas, como el Parque Arqueológico de Apolonia, el Parque Nacional de Butrinto o el Anfiteatro Romano de Durrës. Mientras que la ruta continúa a través de las montañas malditas y sus historias. Tranquila, no se llaman malditas porque haya en ellas oscuras leyendas, sino por su extrema orografía y por todas las batallas que se han desencadenado en este escenario.

Normalmente, la duración aconsejada para este viaje es de entre 7 y 10 días, si quieres hacer un turismo transversal por el país. Claro que siempre puedes elegir la Riviera albanesa, un camino de más de 100 kilómetros por su costa jónica, donde descansan algunos de los lugares de costa más espectaculares del país. Entre ellos, destacan Ksamil, Dhërmi o Gjipe.

Ksamil, Albania. (Foto: Unsplash)

Suiza

Pocos son los que piensan que Suiza existe como destino turístico más allá de la temporada de esquí, pero lo cierto es que ser un país de interior no impide que puedas disfrutar de refrescantes tardes de verano. Porque, a falta de playa, buenos son los ríos. Si bien es cierto que el sur del país guarda una pequeña playa en Lido di Lugano. Sólo en su capital, lugares como La Jonction reúnen a sus vecinos y visitantes para huir del calor de esta época del año. Este punto tiene un encanto especial, pues allí confluyen los ríos Ródano y Arve, fusionando sus colores de forma magistral. 

Lugano, Suiza. (Foto: Pexels)

Berna, inscrita en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1983 y posicionada como una de las ciudades más impresionantes para disfrutar con una capa de nieve, alberga las piscinas Freibad Marzili, que cuentan con zona infantil, pero donde la mejor experiencia está en nadar en el río Aar, al que se puede acceder a través de las escaleras y las rampas instaladas.

Basilea, ciudad fronteriza entre Alemania, Francia y Suiza, es considerada la capital cultural de la ciudad, con más de 40 museos y la famosa feria de Art Basel entre su agenda. En verano, sin embargo, toda la población de este lugar va a orillas del río Rin a disfrutar del buen tiempo y del tradicional chapuzón. Donde mejor se disfruta es, sin duda, en la Rheinbad Breite, una plataforma de metal que, además de brindar un spot único al lugar, ofrece una impresionante puesta de sol desde su restaurante Le Rhin Bleu situado en la primera planta.

Basilea, Suiza. (Foto: Pexels)

Eslovenia

Otro gran desconocido y que, sin embargo, se convierte en un nodo cultural y aventurero es Eslovenia. Podríamos considerarlo algo así como el país de las mil caras, porque combina Alpes, lagos, cuevas, viñedos y costa. Por un lado, se encuentra esa Eslovenia extrañamente mediterránea que encuentra en Piran una joya de influencia veneciana y en su capital, Liubliana, un recorrido por la historia, encanto europeo y vergeles entre canales con toda su vida tomando las calles para disfrutar de las agradables temperaturas.

Liubliana, Eslovenia. (Foto: Unsplash)

La lista de imprescindibles, sin embargo, se centra en las cuevas y castillos, como Postojna Cave, una de las más visitadas de Europa. O el castillo de Predjama, que ofrece una estampa única: la del castillo cueva más grande del mundo, famoso por estar literalmente empotrado y fundido con un acantilado de roca de 123 metros de altura.

En el noroeste, quien toma la batuta para guiar el viaje es el vino. Concretamente, donde mejor se vive el vino es en Estiria, una de las 9 regiones vinícolas de Eslovenia y la mayor del país. Conocida por sus característicos vinos blancos y la vid más antigua del mundo, aquí las nuevas generaciones de bodegueros aparecen como catalizadores de la región y, junto a la producción tradicional, ofrecen un rico prisma donde poder vivir el enoturismo desde diferentes perspectivas.

Eslovenia. (Foto: Pexels)

Aquí, el paisaje de interior ofrece una estampa única donde los viñedos se funden con los bosques, que puedes recorrer en bicicleta o en coche si te desplazas a la zona meridional de Südsteiermark. Aunque las laderas volcánicas de Vulkanland Steiermark dejan a su paso, además, aguas termales y paisajes únicos que pueden tornar el viaje hacia una aventura más increíble.