El restaurante de Madrid donde la pizza y la milanesa son arte… y Manuel Quijano puede estar en la mesa de al lado
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Tras el éxito de Parole Ponzano, reconocido recientemente con un Solete de la Guía Repsol, el grupo da un salto con la apertura de Casa Parole, su nuevo restaurante en pleno corazón de Arturo Soria, en el histórico local que durante más de 35 años fue La Misión. Un espacio que no sólo estrena carta, sino también una nueva forma de entender el concepto de restaurante como casa.
Y sí: entre sus platos estrella está la famosa pizza dedicada a David Beckham, creada originalmente en Miami, que aquí se convierte en uno de los grandes reclamos de la carta.
La conexión arranca lejos de España, en Miami, donde Carlos Galán conoció al chef italiano Renato Viola, creador de Mister O1, el concepto de pizza que acabaría dando la vuelta al mundo. De aquella relación nació una colaboración que hoy se materializa en Madrid con una propuesta que conserva la esencia original pero con sello propio.
Entre sus creaciones más icónicas están las pizzas en forma de estrella, como la Star Beckham, la receta favorita del exfutbolista inglés: una masa artesanal rellena de ricotta, mozzarella fior di latte, bacon, cebolla, tomate y albahaca fresca. Una pizza pensada para él… y ahora convertida en una de las más pedidas del restaurante.
Junto a ella conviven otras piezas casi de culto como la Star Luca, la José María Cano o la Café Quijano (en honor a Manuel porque, según nos cuenta, es socio, y a quien entrevistamos hace poco por su nuevo álbum Miami 1990), todas elaboradas con una masa que reposa entre 72 y 96 horas, sin aditivos y con harina italiana 00 importada.
Casa Parole: cuando un restaurante es también un hogar
Pero Casa Parole no es solo pizza. Es memoria, familia y emoción. El nuevo espacio nace sobre un local cargado de historia para los Galán, y mantiene un fuerte componente sentimental: parte del mobiliario, lámparas, libros y objetos personales de la familia han sido integrados en la decoración. Una forma de convertir el restaurante en una prolongación de su hogar. El resultado es un espacio cálido, entre lo sofisticado y lo íntimo, donde cada rincón cuenta algo.
Milanesas al horno, el otro icono de la casa
La carta no se queda sólo en las pizzas. Las milanesas al horno son el otro gran pilar del concepto: ligeras, crujientes y con versiones que van desde la clásica con espinacas a la crema hasta la Cardinale con burrata o la Kilanesa, creada junto a Kino Jerez.
Una cocina sencilla en apariencia, pero muy cuidada en técnica y producto, donde el horno sustituye a la fritura sin renunciar al sabor. La experiencia se completa con una carta líquida firmada por 1862 Dry Bar, con cócteles como el Parole Spritz o su reinterpretación del negroni, servidos en un formato propio que mezcla coctelería y espectáculo en mesa.
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