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Mario Vaquerizo

El millonario patrimonio inmobiliario de Mario Vaquerizo: seis casas en Gran Vía, locales y una finca de 2.000 metros

Mario Vaquerizo nunca ha ocultado una de sus grandes pasiones: el dinero y, sobre todo, la inversión en ladrillo. El cantante, representante, escritor y rostro habitual de televisión ha convertido junto a Alaska la compra de inmuebles en uno de los pilares de su patrimonio. Un patrimonio que, según las estimaciones publicadas en los últimos años, supera los cinco millones de euros y que tiene uno de sus grandes centros de operaciones en pleno corazón de Madrid.

«Me gusta mucho el dinero. Disfruto ganando dinero y trabajo mucho, y me encanta«. Con esta contundencia hablaba Vaquerizo en 2024 en el podcast de Vicky Martín Berrocal. Allí reveló que posee seis casas en Gran Vía, un sueño que comenzó cuando era niño y que terminó convirtiéndose en una peculiar estrategia de inversión. «Yo venía a los cines de Gran Vía, pasaba aquí el sábado, y la veía que no era tan globalizada como ahora. Madrid es una ciudad estupenda. Yo decía quiero tener un piso en Gran Vía. El primero que me compré fue con Alaska».

Su apuesta por el ladrillo no responde, según sus propias palabras, a una moda pasajera. «Creo en el ladrillo«, aseguraba, dejando claro que prefiere los inmuebles a los fondos de inversión. Y su particular filosofía patrimonial se resume en otra de sus declaraciones: «Me he comprado una casa porque me encanta comprarme casas«.

(Foto: @mariovaquerizooficial)

Un edificio convertido en pequeño universo

El epicentro de este patrimonio está en un edificio situado junto a la Plaza de la Luna, a pocos pasos de Gran Vía. Allí se encuentran algunas de las propiedades más conocidas de la pareja, entre ellas la llamada Casa Rosa, su residencia habitual, y la Casa Azul, utilizada para reuniones y encuentros con amigos. Pero, Vaquerizo fue un paso más allá. También compró la antigua portería del edificio y decidió transformarla en un vestidor. «Me compro la portería de debajo de mi casa y la he convertido en un vestidor. Era la antigua casa de los porteros. Estoy en hacerme con el edificio entero«, confesó. A este particular conglomerado se suman locales comerciales en el mismo inmueble, una forma de concentrar buena parte de sus inversiones en una de las zonas más cotizadas y reconocibles de la capital.

(Foto: @mariovaquerizooficial)

De Gran Vía a Boadilla del Monte

El patrimonio inmobiliario de la pareja no termina en el centro de Madrid. En 2017 compraron a Bibiana Fernández una casa en Boadilla del Monte con una parcela de casi 2.000 metros cuadrados. Alaska explicó que se trata de una vivienda especialmente pensada para el ocio, donde disfrutan de reuniones con amigos, series, partidas de cartas y momentos alejados del ritmo de la capital. La bautizaron como Casa Bibiana.

Y mientras las propiedades se acumulan, también crecen los planes de futuro. Vaquerizo ha fantaseado con transformar parte de este patrimonio en un pequeño hotel. «Quiero hacer un hotelito donde vivo y quedarnos con ‘La Casita Rosa’. Que nuestra biblioteca fuese el espacio común. Inviertes en ladrillo, lo tienes bien. Y los dos locales de abajo. Uno ya lo tengo. Es con tranquilidad de futuro».

Su filosofía, además, no deja demasiado espacio para las dudas. «Que nadie venga aquí a decirme que si hago por el capitalismo. Soy capitalista. Me encanta la propiedad privada y me encanta que con mi esfuerzo y mi trabajo pueda destinar mi dinero a lo que yo quiera«.