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Entre el mar y la montaña, una cala única y la firma de Rafa Nadal: así es el hotel que está redefiniendo el lujo mediterráneo

Hotel Costa Brava
(Foto: Zel Costa Brava)
Ana Márquez

Cuando Rafa Nadal decidió dar el salto al mundo de la hotelería no lo hizo con la intención de poner su nombre en un edificio de lujo. Su idea era mucho más personal: trasladar a un espacio físico esa forma de entender la vida que siempre ha defendido, donde el deporte convive con el descanso, las comidas largas, el mar y el tiempo compartido. De esa filosofía nació ZEL, una marca desarrollada junto a Meliá Hotels International que encuentra en la Costa Brava uno de sus escenarios más especiales.

Inaugurado en 2025, ZEL Costa Brava es el segundo establecimiento de la marca tras su estreno en Mallorca y supone la consolidación de un concepto que mira al Mediterráneo como una forma de vivir, más que como un destino turístico. Su ubicación tampoco es casual. El hotel se encuentra en Cala Giverola, una de las calas más espectaculares del litoral gerundense, rodeado por el paisaje protegido de la Costa Brava y a pocos minutos de Tossa de Mar. El resultado es un enclave donde el mar y la montaña conviven prácticamente sin transición.

Más que un resort, el proyecto se ha concebido como una prolongación del exterior. La arquitectura apuesta por espacios abiertos, patios interiores y una distribución que invita a pasar gran parte del día al aire libre. La luz natural, la vegetación mediterránea y los materiales orgánicos dominan tanto las zonas comunes como las habitaciones, que miran indistintamente al mar, a la montaña o a los jardines.

Hotel Costa Brava
(Foto: Zel Costa Brava)

Uno de los elementos más característicos del hotel es precisamente su gran patio central. Inspirado en las casas mediterráneas tradicionales, funciona como el corazón social del complejo y cambia de personalidad a lo largo del día: por la mañana es un lugar tranquilo para desayunar o leer; al caer la tarde se transforma en un espacio donde la música, la gastronomía y los encuentros espontáneos marcan el ritmo.

La filosofía de Rafa Nadal convertida en experiencia

Quienes conocen la trayectoria del tenista encontrarán muchos guiños a su estilo de vida. El bienestar aquí no se limita a un spa ni a una carta de tratamientos. La propuesta gira en torno al movimiento y de la conexión con el entorno.

El hotel organiza decenas de actividades deportivas que van desde el tenis (inevitable tratándose de Nadal) hasta yoga, ciclismo, senderismo, voleibol de playa, paddle surf o sesiones de entrenamiento al aire libre. La programación cambia cada semana e incluye también talleres creativos, experiencias gastronómicas y encuentros sociales que buscan recuperar esa idea tan mediterránea de compartir tiempo con los demás.

Para quienes buscan desconectar, el espacio wellness ofrece piscina interior, sauna, baño turco y cabinas para tratamientos corporales y faciales, manteniendo ese equilibrio entre actividad física y descanso que siempre ha defendido el campeón balear.

Hotel Costa Brava
(Foto: Zel Costa Brava)

Un hotel pensado también para descubrir la Costa Brava

El alojamiento funciona además como punto de partida para explorar uno de los paisajes más espectaculares del Mediterráneo. Desde Cala Giverola parten caminos de ronda que recorren acantilados, pequeñas calas escondidas y bosques de pinos que desembocan prácticamente sobre el mar.

La apuesta por el ciclismo también responde a esa conexión con el territorio. La Costa Brava se ha convertido en uno de los grandes destinos europeos para los amantes de la bicicleta, y el hotel ha reforzado recientemente esta experiencia con una estación especializada para ciclistas que facilita tanto el alquiler como el mantenimiento del material.

Hotel Costa Brava
(Foto: Zel Costa Brava)

Gastronomía con sabor local

La cocina sigue la misma filosofía que el resto del proyecto: menos artificio y más producto. Los restaurantes del hotel priorizan ingredientes de proximidad y recetas mediterráneas reinterpretadas con un enfoque contemporáneo.

Los arroces, los pescados de la costa, las verduras de temporada y las carnes de productores locales conviven con una propuesta internacional pensada para un público cosmopolita. Todo ello sin perder de vista el entorno, ya que muchas de las mesas disfrutan de vistas privilegiadas sobre Cala Giverola, uno de los grandes atractivos del establecimiento.

Aunque el nombre de Rafa Nadal es uno de sus principales reclamos, ZEL Costa Brava ha conseguido construir una identidad propia. No gira alrededor de la figura del deportista, sino de una forma de viajar donde el lujo se mide de otra manera: despertarse frente al Mediterráneo, recorrer la costa caminando, comer sin mirar el reloj y terminar el día en un patio abierto mientras cae el sol.