Nueva York

Así es la mansión de Madonna en Nueva York: cuadros de Basquiat y un vestidor con tesoros ‘vintage’ de Gaultier y McQueen

Madonna, Nueva York
(Foto: @madonna)
Marta Morales

Hay casas de famosos que impresionan por su tamaño y otras que lo hacen por su decoración. La mansión de Madonna en el Upper East Side de Manhattan pertenece a las dos categorías, aunque lo verdaderamente interesante es que parece construida a imagen y semejanza de su propietaria: sofisticada, teatral, algo misteriosa y repleta de recuerdos de una carrera que cambió para siempre la cultura pop.

Madonna adquirió en 2009 tres viviendas de estilo georgiano situadas en East 81st Street y las convirtió en una única residencia. La operación rondó los 32 millones de euros. Tras las reformas, la propiedad alcanzó unas dimensiones extraordinarias: 26 habitaciones, 13 dormitorios, 14 baños y nueve chimeneas, además de jardín privado, ascensor y garajes.

Un salón con espíritu cinematográfico

Nada más entrar, la decoración deja claro que no estamos ante una casa convencional. Madonna combina paredes claras, madera oscura, alfombras geométricas, muebles de inspiración escandinava y una impresionante colección de lámparas, candelabros y velas.

El salón funciona casi como un escenario. Una de las nueve chimeneas aporta el elemento clásico, mientras que las obras de arte y las esculturas metálicas introducen un punto más oscuro y teatral. El resultado recuerda por momentos a una escenografía de Tim Burton: elegante, sofisticada y ligeramente gótica. Y en medio de esa puesta en escena aparecen objetos mucho más personales. Fotografías de sus hijos, imágenes de distintas etapas de su vida y recuerdos de una trayectoria que abarca más de cuatro décadas convierten la residencia en una especie de museo privado de Madonna.

Madonna, Nueva York
(Foto: @madonna)

La biblioteca: arte, historia y obsesiones

Las bibliotecas son probablemente algunos de los espacios más reveladores de la vivienda. Entre los estantes aparecen libros dedicados al arte, la moda y personajes históricos que han formado parte del imaginario de la cantante.

Hay referencias a Jackson Pollock, además de ejemplares relacionados con Édith Piaf y Eva Perón, personaje que Madonna interpretó en Evita. También aparecen las memorias de Isabella Rossellini y numerosos libros de fotografía y cultura. Pero la biblioteca no funciona únicamente como espacio intelectual. También es un archivo sentimental. Allí conviven fotografías familiares, recuerdos profesionales y reconocimientos, incluido el trofeo del Rock & Roll Hall of Fame. Incluso se han mostrado documentos relacionados con sus películas, como páginas corregidas del guion de Who’s That Girl.

Un bar privado y una colección de guitarras

Entre los rincones más llamativos está el bar privado, un detalle que encaja perfectamente con el carácter de una mansión pensada para recibir invitados sin perder intimidad. La música, naturalmente, también tiene su propio lugar. Varias guitarras aparecen expuestas como piezas decorativas, pero también como recuerdos de diferentes momentos de la carrera de la artista. En esta casa, los instrumentos no parecen simples objetos: forman parte de la autobiografía visual de Madonna.

Madonna, Nueva York
(Foto: @madonna)

Un museo privado lleno de arte

La colección artística es otro de los grandes protagonistas. En las distintas estancias aparecen obras y fotografías relacionadas con artistas como Keith Haring, Jean-Michel Basquiat y Steven Klein. Uno de los elementos más llamativos es un retrato de Madonna atribuido a Basquiat que permanece fuera de circulación, una pieza especialmente significativa si se tiene en cuenta que ambos tuvieron una relación durante los primeros años de la carrera de la cantante. La casa mezcla así arte contemporáneo, recuerdos personales y memorabilia de la cultura pop. Incluso los espacios de trabajo mantienen ese carácter íntimo: sobre el escritorio se acumulan fotografías, agendas, cuadernos, guiones y papeles que muestran una faceta mucho menos calculada de la estrella.

El recorrido termina donde probablemente debía terminar: en el vestidor de Madonna. El glam room es completamente distinto al resto de la casa. Predominan el blanco, los espejos y una sensación casi celestial que contrasta con la estética oscura de otras habitaciones.  Pero lo verdaderamente extraordinario está en las prendas. Madonna conserva piezas de archivo de algunos de los diseñadores más importantes de la historia de la moda, entre ellos Azzedine Alaïa, Jean Paul Gaultier, Alexander McQueen y John Galliano. Durante el recorrido, la cantante recordó además los años dorados de los desfiles de moda, cuando podía asistir a las presentaciones con mucha más privacidad que en la actualidad.

Madonna, Nueva York
(Foto: @madonna)

¿Cuánto vale hoy la mansión de Madonna?

Aquí la ubicación resulta determinante. El Upper East Side es una de las zonas residenciales más prestigiosas de Manhattan, y una propiedad de estas dimensiones resulta extraordinariamente difícil de encontrar. No se trata únicamente de valorar los metros cuadrados. Estamos hablando de tres viviendas históricas integradas en una sola mansión, con jardín privado y una localización privilegiada en el corazón de Manhattan.

La propiedad fue adquirida por 32 millones de euros en 2009 y posteriormente se ha manejado una valoración cercana a los 40 millones. Teniendo en cuenta la ubicación, el tamaño, las características arquitectónicas y la escasez de propiedades comparables, una valoración actual en el entorno de los 40-50 millones de euros podría resultar razonable, aunque no existe una tasación pública reciente que permita fijar una cifra exacta.