Estas islas esconden algunos de los hoteles boutique más exclusivos para una escapada de verano inolvidable
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Los hoteles boutique tienen tres cualidades que nos encantan a la hora de planear una escapada en verano: diseño, privacidad y exclusividad. Toman lugares icónicos y hacen de ellos auténticas expresiones del lujo de la hotelería; todo ello para ofrecer a sus reducidos huéspedes escapadas de ensueño en lugares donde las grandes cadenas nunca llegarían. Perfectos para desconectar, sus ubicaciones llegan a donde nadie más llega. Por eso, si estás planeando una escapada a las islas y buscas alojamientos con personalidad, hemos seleccionado algunos de los hoteles boutique que más nos han gustado.
Can Bordoy Grand House & Garden (Mallorca)
Can Bordoy Grand House & Garden es un alojamiento de 5 estrellas Gran Lujo con sólo 24 suites en el corazón histórico de Palma de Mallorca, diseñado por el estudio OHLAB. Su arquitectura toma una antigua casa del siglo XVI y en su interiorismo convergen elementos que aguardan el legado histórico de su ubicación y lo convierten en un diálogo vanguardista con elementos que convierten su interiorismo en una experiencia visual.
El paseo por su interior da paso a una mezcla de conceptos, donde el metal convive en un mismo espacio con los suelos hidráulicos o los morteros del suelo. Pero las verdaderas protagonistas de este lugar son las sillas, que ponen este punto más ecléctico al conjunto, y la impresionante piscina con suelo transparente que se puede apreciar desde el lobby.

Son Blanc Farmhouse (Menorca)
En la sencillez y pulcritud de este proyecto arquitectónico se encuentra el secreto de por qué todavía no nos podemos sacar de la cabeza este encantador hotel boutique de Menorca. Son Blanc Farmhouse es el fiel reflejo de la isla: tranquilo, sereno, mediterráneo y natural, pues dispone de una fuerte filosofía ecológica que va desde las estancias hasta la gastronomía. Un eco isleño que tomó una antigua granja del siglo XIX para dar forma a sus 14 habitaciones y alimentar con ello la sensación de privacidad y la hospitalidad con la que te envuelve este lugar.
También nombres locales aparecen como protagonistas del mobiliario, meticulosamente seleccionado con referencias de artistas locales. Lo que deja un lugar con todas las características de una villa menorquina tradicional: con la piedra, la madera y el textil como protagonistas del espacio y el lujo silencioso como intención tras el proyecto.

Teranka Formentera (Formentera)
En 2022, la isla de Formentera dio la bienvenida a uno de los proyectos boutique más especiales de la isla. Teranka Formentera es la hermana isleña de Marbella Club y hereda de este icono marbellí la excelencia para convertir su ubicación en su mejor activo. Ahora, cuatro años después, este rincón de playa de Migjorn sigue siendo un oasis en medio del paraíso.
Teranka Formentera se conforma por tres edificios diferentes, pero entre los que el interiorismo hace de hilo conductor. El artífice de este fue Antonio Obrador, quien dio a este lugar una identidad que recalca un lujo discreto y minimalista, con gran predominancia de los materiales nobles, como la piedra, la madera y el textil. Y una paleta de colores tomada de la propia isla para trasladar la serenidad de Formentera a cada espacio del hotel.

Cap Rocat (Mallorca)
Otra obra de Antonio Obrador es el hotel Cap Rocat. Esta vez, el sello del interiorista se trasladó a la isla de Mallorca para dar forma a uno de los proyectos más singulares y exclusivos de la mayor de las Baleares. Cap Rocat se encuentra en una fortaleza militar. Construida a finales del siglo XIX, fue la mayor base defensiva de Baleares y hoy es una de las referencias de gran lujo de la isla.
La obra Antonio Obrador se basó en aprovechar los elementos estructurales del propio edificio para ofrecer al máximo una experiencia sincera de este enclave. De hecho, el secreto de su transformación se basó en crear espacios contemporáneos y de alto standing que dialogasen con el carácter histórico y el valor medioambiental de este entorno.

Hotel César Lanzarote Annua Signature (Lanzarote)
Lanzarote tiene la huella perenne de César Manrique. El arquitecto otorgó a la huella humana de la isla una identidad propia. El hotel César Lanzarote toma una antigua casa de campo que fue una escuela y que estuvo relacionada con el arquitecto, pues fue la vivienda de su padre. Por fuera, el indiscutible sello Manrique aparece en sus muros blancos encalados.
La recuperación de este edificio fue obra del ingeniero Alexis Betancor y de la interiorista Virginia Nieto. Dieron una nueva vida a este lugar tomando la sinceridad del entorno para seguir fieles la huella del icónico arquitecto César Manrique. Incluso aprovechó los muebles que había dentro de la propia vivienda y añadieron muchos otros elaborados por artistas locales.
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