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Los hábitos de Djokovic para seguir en la élite del tenis a casi 40 años: «Dormir es parte del entrenamiento»

A punto de cumplir los 40 años, Novak Djokovic continúa compitiendo al máximo nivel en uno de los deportes más exigentes del mundo. Mientras buena parte de sus rivales pertenece a una generación considerablemente más joven, el tenista serbio ha convertido el cuidado de su cuerpo y de su mente en una parte fundamental de su preparación. Su rutina no se limita al entrenamiento en pista: alimentación, descanso, movilidad y concentración forman parte de su día a día.

Uno de los pilares de su rutina es la alimentación. Djokovic modificó de manera importante su dieta a partir de 2010, cuando decidió eliminar el gluten, los lácteos y los azúcares refinados. El tenista ha explicado que tomó estas decisiones después de observar cómo determinados alimentos influían en su digestión, energía y recuperación. Desde entonces, su alimentación se ha basado principalmente en productos naturales y poco procesados.

Las frutas y verduras ocupan un lugar destacado, junto con semillas, frutos secos y cereales integrales. Aunque su alimentación es mayoritariamente vegetal, Djokovic no se define estrictamente como vegano. Su objetivo ha sido encontrar una forma de comer que pueda acompañar las exigencias de un deportista sometido a entrenamientos intensos y partidos que, en ocasiones, se prolongan durante varias horas.

Los carbohidratos también tienen un papel importante en su planificación. Frente a las dietas que los eliminan, Djokovic apuesta por fuentes como el arroz, la quinoa, la patata o el camote. Estos alimentos proporcionan energía para afrontar sesiones prolongadas y ayudan a mantener las reservas necesarias para competir a máxima intensidad.

Djokovic tras caer eliminado en Cincinnati. (Getty)

También presta atención a los momentos en los que come. El tenista ha hablado de la importancia de evitar comer continuamente entre comidas y de respetar determinados periodos de descanso. En su rutina, la organización de las comidas forma parte de una planificación más amplia que busca acompañar tanto el entrenamiento como la recuperación.

El sueño es otro de los pilares de su preparación. Para Djokovic, descansar no es simplemente una pausa después de entrenar, sino una parte más del trabajo de un deportista profesional. El sueño permite al organismo afrontar procesos relacionados con la recuperación muscular, el sistema nervioso y la regulación del organismo, aspectos especialmente importantes durante una temporada de alta exigencia.

Su preparación física tampoco termina cuando abandona la pista. Djokovic incorpora estiramientos, ejercicios de movilidad y yoga, actividades que le permiten trabajar la flexibilidad y mantener el cuerpo preparado para los movimientos constantes del tenis. Este tipo de trabajo complementario cobra especial importancia en una disciplina que exige aceleraciones, cambios de dirección y esfuerzos repetidos.

A esta preparación física se suma el entrenamiento mental. Djokovic ha hablado públicamente de prácticas como la meditación, los ejercicios de respiración y la visualización. Estas herramientas forman parte de su manera de afrontar los momentos de presión y de mantener la concentración durante la competición.