Enrique Ponce alquila por 5.000 euros al día su finca de Jaén: plaza de toros, piscina con forma de capote y capilla
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La vida de Enrique Ponce ha cambiado mucho desde que decidió alejarse de los ruedos, pero hay algo que permanece: algunas de las propiedades que han marcado sus años más importantes. Entre ellas destaca La Cetrina, una espectacular finca situada en Navas de San Juan, en Jaén, que durante décadas fue uno de los grandes refugios del torero y su familia y que ahora tiene una nueva vida como escenario de bodas y celebraciones privadas. El precio para disfrutar de este enclave no está al alcance de cualquiera: alrededor de 5.000 euros por día. Una tarifa que se entiende mejor cuando se descubre todo lo que esconde esta singular propiedad, de unas 900 hectáreas y con una plaza de toros, capilla, piscina y un cortijo de inspiración andaluza.
Una finca de 900 hectáreas en pleno Jaén
La Cetrina no es simplemente una casa de campo que Enrique Ponce haya decidido poner en alquiler. La propiedad es una enorme extensión de terreno ubicada en la comarca del Condado, en el término municipal de Navas de San Juan, y supera las 900 hectáreas. El torero la adquirió a comienzos de los años noventa, cuando su carrera comenzaba a consolidarse, y con el paso del tiempo fue transformándola hasta convertirla en uno de los lugares más personales de su patrimonio.
El corazón de la finca es el cortijo principal, una construcción de aproximadamente 420 metros cuadrados distribuidos en tres plantas. El proyecto corrió a cargo del estudio de arquitectura formado por Francisco Díaz y Salvador Sanjuan y se terminó en 1997. Su estética bebe directamente de los tradicionales cortijos andaluces, con fachadas encaladas, hierro forjado, tonos albero y un patio interior organizado alrededor de una fuente.

Una casa que parece diseñada para un torero
Desde el primer momento, Enrique Ponce quiso que La Cetrina tuviera una identidad propia. El acceso principal al cortijo está inspirado en la Puerta Grande de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, uno de los grandes templos de la tauromaquia, y sobre ella aparece el escudo en piedra vinculado a la ganadería del diestro.
El homenaje a los toros continúa en los exteriores. La finca cuenta con una plaza de toros privada completamente acondicionada e iluminada, pabellones destinados al entrenamiento y una capilla. Incluso la piscina se sale de lo convencional: tiene la forma de un capote de brega y está marcada con la inicial del torero.

El refugio familiar de Enrique Ponce y Paloma Cuevas
Durante años, La Cetrina estuvo estrechamente vinculada a la vida familiar de Enrique Ponce y Paloma Cuevas. La propiedad fue uno de los escenarios habituales de su vida privada y acogió celebraciones familiares, entre ellas la comunión de su hija Bianca. También fue un lugar especialmente importante durante el confinamiento de 2020, antes de que la separación del matrimonio cambiara por completo la vida del torero.
Tras la ruptura, Ponce comenzó una nueva etapa junto a Ana Soria y trasladó buena parte de su vida a Almería. La finca, sin embargo, permaneció en manos del torero. Según las informaciones publicadas sobre la propiedad, La Cetrina no formaba parte del patrimonio ganancial del matrimonio, por lo que Ponce mantuvo su titularidad tras la separación.

El lugar donde pudo celebrarse la boda de Enrique Ponce y Ana Soria
La Cetrina tiene, además, un capítulo especialmente llamativo dentro de la historia de Enrique Ponce y Ana Soria. Durante los primeros años de relación de la pareja, cuando los rumores sobre una posible boda se sucedían, la finca llegó a aparecer entre los lugares que podrían haber acogido el enlace.
Finalmente, aquella boda nunca llegó a celebrarse allí. Pero la coincidencia resulta curiosa ahora que el propio espacio se comercializa precisamente para ese tipo de celebraciones. La propiedad que en algún momento se relacionó con una posible boda del torero se ha convertido en un escenario disponible para quienes quieran celebrar la suya.
La finca ya cuenta, de hecho, con experiencia en enlaces de gran repercusión. Entre las celebraciones que ha acogido se encuentra el enlace de Baltasar Garzón y Dolores Delgado, que eligieron este enclave jienense para una celebración con marcado carácter andaluz y taurino.
