Carlos Falco, el noble al que Isabel Preysler convirtió en socialité
Carlos Falcó, el marques de Griñón se dejó cautivar por la infinita belleza de la filipina y ésta le llevó al centro neurálgico de la prensa
Corto, pero con con un intenso fruto. Así fue el matrimonio de Isabel Presyler con Carlos Falcó. En el año 1980, la filipina encontró en el aristócrata un nuevo hombre para compartir su histriónica vida. Así cuenta ella misma cómo fue su primer encuentro en sus memorias para la revista Hola: “Un día me invitaron a una sesión privada de la película Fiebre del Sábado Noche. Estábamos unas veinte personas y, entre ellas, Carlos Falcó, con quien coincidí poco después en una cena. Cuando entré en la casa vi la sorpresa pintada en el rostro de Carlos. Sonreímos divertidos por la coincidencia, no se separó de mí en toda la noche. Hablamos, entre otras cosas, del Safari Park, le comenté que a mis hijos les encantaban los animales y prometió enviarme una invitación y un plano. Una semana más tarde me invitó a visitar su Safari Park. Tuvimos tiempo de charlar largo y tendido. Descubrí que lo que más me gustaba de él era su sentido del humor, su refinada educación y su cortesía. Empezamos a vernos con más frecuencia. Un buen día, al llegar a casa, comprendí que entre los dos había nacido una atracción mayor”.
Conquistador, elegante y educado, el marques de Griñón se dejó cautivar por la infinita belleza de la filipina. Una mujer dulce y con grandes dotes para la nobleza, pero con una vida marcada por los objetivos de las cámaras. Dos años atrás, la socialité se había convertido en la ex de unos de los cantantes españoles con mayor trascendencia internacional: Julio Iglesias. Sin embargo, nada de eso paró el rumbo de los futuros acontecimientos. Carlos e Isabel no desistieron en su empeño de unir sus vidas aunque fuera en la ilegalidad. Estuvieron juntos de forma clandestina un año y medio antes de casarse formalmente. No les importo nada. Ni siquiera sus 14 años de diferencia.
El 23 de marzo de 1980 se dieron el sí quiero en una ceremonia íntima. Para la especial ocasión, Isabel Preysler dio un grito de transgresión. Ataviada con un traje corto en seda color salmón confeccionado por el modisto Jorge Gonçalvez llegaba a la misa tres cuartos de hora tarde. Como anécdota de la celebración Los de Río interpretaron la misa rociara. Un día más tarde del enlace, el matrimonio consiguió engañar a los reporteros y viajaron a Londres para más tarde llegar a las bucólicas playas caribeñas de las Islas Vírgenes.
El momento de máximo esplendor de su matrimonio se produjo el 20 de noviembre de 1981 cuando nacía su primer y única hija: Tamara Falcó. Sin embargo, ni siquiera la pequeña conseguía mantener unido lo que era una matrimonio destinado al fracaso. Ya en febrero del 82 los tabloides comenzaron a relacionar a la socialité con el Ministro de Economía, pero los marqueses de Griñón, seguían manteniendo normalidad. Finalmente, el 14 de julio de 1985 firmaban un comunicado conjunto donde anunciaban el fin de su matrimonio.
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