Angelina Jolie confiesa la razón por la que su vínculo afectivo es más fuerte con sus hijos adoptivos que con sus hijos biológicos
La actriz explicó en una entrevista que la vulnerabilidad y las experiencias previas de Maddox, Zahara y Pax despertaban en ella un instinto de protección distinto

Angelina Jolie habló hace años de una cuestión especialmente delicada de su maternidad, que habla de la diferencia emocional que experimentó entre sus hijos adoptivos y su primera hija biológica. Sus declaraciones, recuperadas periódicamente por distintos medios, sorprendieron porque la actriz reconoció que sentía una conexión emocional especialmente intensa con Maddox, Zahara y Pax, los tres niños que había adoptado junto a Brad Pitt, al considerar que habían atravesado situaciones de vulnerabilidad antes de llegar a su familia. La explicación de Jolie no se refería a querer menos a Shiloh, sino al distinto punto de partida de cada uno.
Una confesión de hace casi 20 años
La declaración original procede de una entrevista de 2007, cuando Angelina Jolie acababa de convertirse en madre biológica de Shiloh. En aquella conversación explicó que sentía una especial empatía hacia Maddox y Zahara porque habían vivido experiencias anteriores a su llegada a la familia. Jolie afirmó entonces que eran «supervivientes» y que Shiloh, al haber nacido en un entorno privilegiado, despertaba en ella un instinto de protección diferente.
La actriz también reconoció que había tenido que vigilar conscientemente esa diferencia para no desatender las necesidades de su hija biológica. Su razonamiento era que los niños adoptados podían parecerle más vulnerables precisamente por las circunstancias que habían vivido antes de conocerla, mientras que Shiloh había nacido rodeada de cuidados y recursos. Para Jolie, esa diferencia de experiencias podía modificar la manera en la que una madre percibe las necesidades de cada hijo.
La adopción cambió su visión
Angelina Jolie había adoptado a Maddox en Camboya y a Zahara en Etiopía antes del nacimiento de Shiloh. Posteriormente, después de que naciera su primera hija biológica, la familia incorporó también a Pax, adoptado en Vietnam. Más tarde llegaron los gemelos Knox y Vivienne, nacidos en 2008. De esta manera, la familia formada por Jolie y Brad Pitt terminó teniendo seis hijos, tres adoptados y tres biológicos.
La propia Angelina explicó que inicialmente no sentía que necesitara tener un hijo biológico. Su percepción cambió al observar la relación de Brad Pitt con Maddox y Zahara y comprobar que la llegada de un hijo biológico no supondría una amenaza para el vínculo que ya habían construido con los niños adoptados. Aquella experiencia terminó cambiando su manera de entender la maternidad.
El factor que marcaba la diferencia
La clave de sus palabras estaba en la vulnerabilidad, no en la biología. Angelina explicaba que Maddox, Zahara y Pax habían llegado a su vida después de haber tenido experiencias diferentes y que ella sentía una responsabilidad especial hacia ellos. En cambio, Shiloh había nacido en unas circunstancias completamente distintas y, por ello, la actriz consideraba que necesitaba protegerla de otra manera.
Esta diferencia también explica por qué Angelina Jolie insistía en que no quería ignorar las necesidades de Shiloh. En la misma entrevista dejó claro que era consciente de que debía equilibrar su atención y evitar que la percepción de vulnerabilidad de sus hermanos terminara perjudicándola.