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Amancio Ortega

¿Qué une a la familia real de Liechtenstein con Amancio Ortega? El negocio millonario detrás de Inditex

Puede que Liechtenstein sea uno de los países más pequeños de Europa, pero su familia real se encuentra entre las más ricas del continente. En este pequeño principado alpino, situado entre Suiza y Austria, la Casa de Liechtenstein ha conseguido construir durante generaciones un patrimonio de miles de millones de euros. Al frente de la familia se encuentra el príncipe Hans-Adam II, uno de los monarcas con mayor fortuna de Europa. Su riqueza está estrechamente vinculada a LGT, el poderoso grupo financiero de la familia, especializado en banca privada y gestión de grandes patrimonios. Pero el imperio de los Liechtenstein también tiene una curiosa conexión con España y, más concretamente, con Amancio Ortega y el gigante textil Inditex.

El punto de unión con Amancio Ortega

La conexión no está en una participación directa de la familia real en Inditex, sino en una empresa gallega que trabaja con el grupo textil. Se trata de Trison, una compañía especializada en crear experiencias para establecimientos comerciales. Su actividad incluye soluciones audiovisuales, iluminación, diseño de espacios y marketing sensorial para grandes marcas.

En 2023, L-GAM, una firma de inversión respaldada por la familia principesca de Liechtenstein, alcanzó un acuerdo para hacerse con el control de Trison. La operación se situó en torno a los 200 millones de euros. La importancia de la operación está en que Inditex figura entre los principales clientes de Trison. De esta manera, los intereses empresariales de la familia real de Liechtenstein terminaron cruzándose con el gigantesco ecosistema empresarial construido por Amancio Ortega.

(Foto: Trison)

No significa que los Liechtenstein sean propietarios de Inditex. El vínculo es indirecto y se encuentra en una empresa que presta servicios al grupo textil español. Aun así, resulta llamativo que una de las familias reales más antiguas y ricas de Europa haya puesto sus ojos en una compañía gallega estrechamente relacionada con el imperio de Zara.

El origen de una fortuna centenaria

La riqueza de los Liechtenstein no comenzó con las finanzas modernas. El patrimonio de la familia se remonta varios siglos atrás, cuando la dinastía empezó a acumular tierras y propiedades en diferentes territorios de Europa central. Con el paso del tiempo, la familia fue diversificando sus intereses hasta crear un auténtico imperio patrimonial. Terrenos, inmuebles, inversiones, agricultura, silvicultura y arte forman parte de un patrimonio que ha sobrevivido a guerras, crisis económicas y profundos cambios políticos en Europa. Sin embargo, el gran motor de la fortuna moderna es LGT.

LGT, la joya financiera de la familia

La entidad comenzó su actividad a principios del siglo XX y posteriormente pasó a manos de la familia principesca. Con Hans-Adam II al frente, LGT inició una profunda transformación y expansión internacional. El grupo dejó de ser un pequeño banco vinculado a Liechtenstein para convertirse en una compañía financiera internacional especializada en gestionar el dinero de grandes fortunas. Hoy, LGT administra cientos de miles de millones de francos suizos en activos, convirtiéndose en una de las principales fuentes de riqueza de la familia. El modelo resulta especialmente interesante porque la Casa de Liechtenstein no se limita a conservar un patrimonio histórico: utiliza ese patrimonio como una estructura empresarial capaz de generar nuevos ingresos e inversiones.

(Foto: LGT)

Una colección de arte valorada durante generaciones

A la enorme dimensión financiera se suma otro patrimonio extraordinario: el artístico. La familia posee una de las grandes colecciones privadas de arte de Europa, formada a lo largo de siglos. Entre sus obras se encuentran trabajos de grandes maestros de la pintura europea, como Rubens, Rembrandt o Van Dyck. También cuenta con importantes propiedades históricas y extensiones de terreno, lo que convierte a la familia en mucho más que una casa real tradicional.