COMUNICADO

Charles Spencer carga contra los Windsor con sus memorias sobre Lady Di y Carlos III responde: «El duelo nubla la razón»

Charles Spencer en Paul's Cathedral. (Foto: Europa Press)
Charles Spencer en Paul's Cathedral. (Foto: Europa Press)
Marta Menéndez
  • Marta Menéndez
  • Jefa de Corazón y Crónica Social en COOL. Periodista especializada en celebrities, televisión, moda y realeza, con experiencia en medios como Cadena SER, El Independiente y Diez Minutos. Actualmente cuento las historias detrás de los grandes nombres de la crónica social, con especial foco en actualidad, casas reales y televisión.

La sombra de Diana de Gales vuelve a planear sobre Buckingham y esta vez lo hace de la mano de una persona que conoce como pocos la historia de la princesa. Charles Spencer, hermano de Lady Di y IX conde Spencer, está a punto de publicar Swan Song: Diana, My Sister, unas memorias en las que recupera episodios de su vida junto a la princesa y que, incluso antes de llegar a las librerías, ya han provocado una reacción poco habitual por parte de la Casa Real británica. El Palacio de Buckingham ha decidido pronunciarse sobre uno de los primeros adelantos del libro, algo especialmente llamativo teniendo en cuenta que la institución mantiene por norma el silencio sobre las publicaciones de este tipo. El motivo no es menor: Spencer relata una conversación telefónica que mantuvo con el entonces príncipe Carlos en los días posteriores a la muerte de Diana y asegura que durante aquella discusión escuchó de boca de su excuñado una frase que todavía hoy recuerda: «Puedes estar seguro de que la olvidaremos muy pronto».

El episodio se remonta a septiembre de 1997, cuando Reino Unido todavía estaba conmocionado por la muerte de Diana en París y la Familia Real preparaba un funeral que acabaría convertido en uno de los acontecimientos más seguidos de la historia reciente de la monarquía británica. Uno de los asuntos que más preocupaba a Charles Spencer era la decisión de que sus sobrinos, Guillermo y Harry, caminaran detrás del féretro de su madre durante el cortejo fúnebre. Los príncipes tenían entonces 15 y 12 años y Spencer consideraba que no debían ser expuestos de aquella manera en uno de los momentos más dolorosos de sus vidas. Según cuenta ahora en sus memorias, uno de los ayudantes de la reina Isabel II le comunicó que los dos niños participarían en la procesión y su respuesta fue tajante: «Eso no va a ocurrir». Poco después recibió una llamada del entonces príncipe de Gales, que habría tratado de justificar la decisión recordando que él mismo había caminado detrás del féretro de su tío Lord Mountbatten cuando tenía 18 años. Spencer le habría recordado que, cuando el IRA asesinó a Mountbatten en 1979, él tenía en realidad 30 años, no 18, y que la situación de Guillermo y Harry era muy diferente.

Según la versión que ofrece el conde en Swan Song, aquella puntualización hizo que la conversación se calentara considerablemente. Spencer asegura que el príncipe Carlos perdió los papeles y que comenzó un largo discurso de ira que él decidió no interrumpir. Fue entonces, siempre según el relato del hermano de Diana, cuando habría pronunciado la frase que ahora ha puesto en alerta a Buckingham: «Puedes estar seguro de que la olvidaremos muy pronto». Spencer cuenta que se quedó tan sorprendido por aquellas palabras que tardó unos segundos en reaccionar antes de poner fin a la conversación con una respuesta igualmente contundente: «No puedo creer que acabes de decir eso». Se trata, en cualquier caso, de una versión personal de una conversación privada ocurrida hace casi treinta años y que ahora aparece por primera vez en las memorias del conde, algo que explica también la respuesta cuidadosamente medida del Palacio.

Buckingham ha optado por no entrar directamente en el contenido de la acusación, pero sí ha puesto en duda la forma en la que Spencer recuerda aquel episodio. Un portavoz de la Casa Real ha señalado que Carlos III es consciente de que «el dolor del duelo fraternal puede nublar la razón, afectar el juicio y teñir la memoria de maneras que otros no reconocen, incluso muchos años después de tal pérdida». El mensaje supone una respuesta extraordinaria porque la institución ha roto su habitual silencio antes incluso de que el libro llegue a las librerías. La elección de las palabras tampoco parece casual: el Palacio no afirma directamente que Spencer esté mintiendo, sino que apunta a la posibilidad de que el dolor y el paso del tiempo hayan condicionado su recuerdo de aquella conversación. Una estrategia que recuerda a la conocida respuesta de Isabel II cuando, en plena crisis con los Sussex, la institución señaló que «los recuerdos pueden variar».

Diana de Gales y Ronald Reagan. (Foto: Europa Press)
Diana de Gales y Ronald Reagan. (Foto: Europa Press)

Lo cierto es que Charles Spencer lleva décadas ocupando una posición especialmente incómoda alrededor de la historia de Diana. Ya durante el funeral de su hermana, celebrado el 6 de septiembre de 1997 en la Abadía de Westminster, pronunció un discurso que marcó distancias con la institución y que todavía hoy se recuerda por la contundencia con la que defendió la memoria de la princesa. Desde el púlpito, Spencer presentó a Diana como una mujer que no necesitaba ningún título real para generar admiración y reivindicó su personalidad al margen de la estructura de la Corona. Pero, sobre todo, convirtió aquel discurso en una promesa hacia sus sobrinos, Guillermo y Harry, asegurando que la familia de sangre protegería a los hijos de Diana y que trataría de evitar que quedaran atrapados en un destino marcado únicamente por «el deber y la tradición». Aquellas palabras adquirieron con los años un significado todavía mayor a medida que la relación de Harry con la Familia Real se deterioraba y el duque de Sussex comenzaba a hablar públicamente de sus conflictos con la institución.

Otro de los grandes episodios en los que Spencer ha desempeñado un papel fundamental fue la entrevista que Diana concedió a Martin Bashir para Panorama en 1995. El periodista llegó hasta la princesa después de haber utilizado a Spencer para conseguir acceso a ella y, años después, el conde explicó que él mismo había sido engañado durante aquel proceso. Spencer se convirtió entonces en una de las figuras que más presionó para que se investigaran las circunstancias en las que se consiguió aquella entrevista, una conversación que acabó sacudiendo los cimientos de la monarquía por las declaraciones de Diana sobre su matrimonio con Carlos. Décadas después, las investigaciones sobre el comportamiento de Bashir y de la BBC volvieron a colocar a Spencer en el centro del caso, reforzando su papel como una de las personas de la familia que más ha insistido en revisar determinados episodios de la historia de su hermana.

Ahora, casi treinta años después de aquella trágica noche de agosto de 1997, Spencer vuelve a abrir una carpeta que Buckingham parecía haber dejado cerrada. Swan Song: Diana, My Sister llegará a las librerías el próximo 22 de septiembre y se espera que incluya más revelaciones sobre la relación entre Diana y el entonces príncipe Carlos, además de nuevos detalles sobre los meses posteriores a la muerte de la princesa. El Daily Mail, que ha adelantado algunos de los contenidos, ya ha anunciado que publicará nuevas entregas antes del lanzamiento, por lo que la reacción de Buckingham podría no ser la última. El contexto tampoco ayuda a rebajar la expectación: el lanzamiento del libro se ha visto rodeado además por un insólito incidente, ya que cuatro ejemplares fueron robados de un camión en Países Bajos antes de llegar a las librerías, pese a las medidas de seguridad adoptadas para evitar filtraciones.

El libro llega, además, en un momento especialmente significativo para la memoria de Diana. En 2027 se cumplirán treinta años de su muerte, una fecha que previsiblemente volverá a colocar a la princesa en el centro de documentales, homenajes, publicaciones y recuerdos sobre su vida. Para Carlos III y Camilla, la figura de Diana continúa formando parte inevitable de la historia de la Corona y de la propia biografía del actual monarca. La publicación de Spencer amenaza ahora con devolver a la conversación algunos de los episodios más incómodos de aquella época justo cuando la institución se prepara para afrontar un nuevo aniversario marcado por el recuerdo de la princesa.