Ciencia
Energía solar

Rusia se pasa el juego: científicos estatales crean un panel solar que se limpia y se orienta hacia el Sol automáticamente

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

China ha demostrado estar a la vanguardia en lo referido a energía solar, pero Rusia no quiere quedarse atrás y ha dado un nuevo impulso a su tecnología. Ahora, científicos de la Universidad Nacional de Investigación han creado un sistema basado en paneles solares de tercera generación.

Lo increíble de estos paneles solares es que tienen una mayor capacidad para captar la luz, son más fáciles de limpiar y mantener y tienen una duración mucho mayor.

El avance se basa en la tecnología DSSC e introduce un diseño más eficiente que permite aprovechar mejor la radiación solar incluso en condiciones menos favorables.

Cómo funciona el panel solar de tercera generación desarrollado por científicos rusos

El desarrollo se basa en las denominadas DSSC (células solares sensibilizadas con colorante), una tecnología que pertenece a la tercera generación de sistemas fotovoltaicos. A diferencia de los paneles tradicionales de silicio, este modelo utiliza un colorante orgánico que absorbe la luz solar.

Cuando este colorante capta la radiación, libera electrones que son transferidos a una capa semiconductora. Desde ahí, los electrones circulan hacia un circuito externo generando electricidad.

El proceso se completa gracias a un electrolito líquido que regenera el colorante, lo que permite que el sistema siga funcionando de forma continua.

La clave de este nuevo panel solar es que permite aprovechar un rango más amplio de frecuencias de luz, lo que se traduce en una mayor eficiencia en condiciones donde la radiación solar no es directa, como en los días nublados o cuando hay luz difusa.

El secreto del nuevo panel solar ruso y por qué es tan novedoso

El gran avance de este desarrollo está escondido en su estructura interna. Los investigadores han diseñado colectores de corriente con microcanales que permiten la circulación del electrolito dentro del panel.

Este sistema mejora varios aspectos fundamentales. Por un lado, simplifica el proceso de fabricación, lo que reduce la complejidad de producción frente a otras tecnologías. Por otro lado, incrementa la vida útil del panel solar al optimizar el funcionamiento interno de sus componentes.

Además, esta configuración facilita las tareas de mantenimiento y reparación, algo poco habitual en los paneles solares convencionales. La posibilidad de adaptar los circuitos internos mediante configuraciones personalizadas abre la puerta a soluciones más flexibles y eficientes.

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Otra de las grandes ventajas de esta tecnología es su coste. A diferencia de los paneles tradicionales de silicio, las DSSC requieren una menor inversión en su fabricación, lo que podría abaratar su implantación a gran escala.

A esto se suma su capacidad para integrarse en distintos tipos de superficies. Estos paneles pueden aplicarse sobre sustratos flexibles, lo que amplía enormemente sus usos, especialmente en arquitectura e ingeniería.

El hecho de que puedan generar electricidad incluso con luz difusa los convierte en una opción especialmente interesante para entornos urbanos o regiones con menor exposición solar directa.

Por todo ello, muchos consideran que Rusia ha consolidado su posición en la carrera de las energías renovables, gracias a una tecnología que no sólo es más eficiente, sino que también reduce costes y es más adaptable.