Qué sucede si la Tierra gira más rápido
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La Tierra gira sobre sí misma a una velocidad constante. Recordemos que realiza dos movimientos, el de traslación, con el que orbita alrededor del Sol completando una vuelta cada 365 días, y el de rotación, con el que da una vuelta entera sobre su eje completada cada 24 horas, es decir, un día.
Pero, ¿qué pasaría si de repente la Tierra girara sobre su propio eje cada vez más rápido? Un primer efecto, obviamente, es que los días durarían menos. Pero este sería el menor de nuestros problemas… O no. ¿Sabes por qué? Vamos a descubrirlo.
Ahora mismo, la Tierra y el propio Sistema Solar forman un delicado equilibrio de fuerzas gravitacionales, vientos solares y campos magnéticos en los que es mejor no mover ni un grano de arena. Cualquier variación nimia podría ser catastrófica.
Para empezar con los cambios de una Tierra más veloz, quizás una buena noticia para alguna gente, ya que todos perderíamos peso por la acción de la fuerza centrífuga. Y es que, al girar más rápido, la Tierra parecería querer echarnos de su superficie, por lo que, igual que hoy día pesamos más en el Ártico que en el ecuador, este fenómeno podría magnificarse bastante.
Además, sentiríamos una especie de jet lag continuo. Si el giro fuera de unos 150 kilómetros por hora mayor que el actual, los días durarían varias horas menos, y nuestros cuerpos se tendrían que habituar constantemente a este cambio.
Más cambios si la Tierra gira más rápido
Los huracanes, que ahora parecen tan temibles, serían extremadamente destructivos, ya que alcanzarían vientos exageradamente veloces y girarían más rápido, descargando más cantidad de energía.
También se produciría una subida importante del nivel de mar. Es decir, que gran parte de las costas que hoy conocemos acabarían totalmente anegadas por los océanos y mares, por lo que los continentes serían más pequeños.
También los terremotos ganarían en poder, y, por supuesto, serían mucho más desastrosos. Al achatarse la Tierra por los polos y provocar una ampliación del ecuador, la corteza se desplazaría provocando grandes movimientos de tierra.
Y nosotros, los seres humanos, pese a pesar menos en este mundo, iríamos más lentos. Se debería a que los vientos de esta Tierra serían mucho más poderosos, por lo que desplazarnos sería extremadamente complicado. Cada paso se convertiría una lucha contra condiciones muy radicales, por lo que avanzar sería toda una proeza.
La Tierra, en su giro, sufrió hace millones de años pequeñas fluctuaciones. Hoy, si son leves, apenas tienen efecto, pero, si son radicales, cambiarían la faz del planeta para siempre.
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