La NASA explica por qué los humanos provocamos el movimiento del eje terrestre
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El movimiento del eje terrestre es algo natural, aunque, la verdad sea dicha, los humanos tenemos una parte de culpa en este caso, dado que hay un motivo que lo está acelerando levemente, y es el cambio climático al que nosotros estamos contribuyendo de forma dramática.
Hay que recordar que, aunque Cristóbal Colón creía que la Tierra era redonda, no estaba del todo atinado, ya que no es una esfera perfecta, o sea, no es uniforme. Es decir, que este fenómeno provoca que su giro sobre su mismo eje no sea totalmente cuadriculado, por lo que provoca leves desviaciones.
Bien, una de estas desviaciones se llama movimiento polar. Este fenómeno se puede considerar como una especie de tambaleo que hace que el eje sobre el que gira sobre sí misma la Tierra no sea perfecto y se vaya moviendo, concretamente, a razón de unos 10 centímetros por año.
En principio, este fenómeno puede parecer muy leve, al fin y al cabo, ¿qué son diez centímetros? Sin embargo, en el último siglo el movimiento asciende a 10 metros, y va a seguir así. Esto ya sí es más preocupante.
Por qué provocamos el movimiento del eje terrestre
Como ya hemos afirmado, los humanos no podemos impedir que el eje terrestre se mueva, pues es algo natural de nuestro planeta. Sin embargo, sí que somos capaces de acelerarlo, ya que en dos de las tres causas que promueven este fenómeno, se puede decir que la humanidad tiene participación activa.
Según la NASA, existen tres causas principales de este movimiento polar, y son el ajuste glacial, la convección del manto de la Tierra y la pérdida de masa.
A día de hoy, se consideraba que era el ajuste glacial el único responsable de este movimiento. Sin embargo, estudios posteriores y otros que están por llegar demuestran que no es así.
Es decir, que durante el siglo XX, con el aumento de las temperaturas, se ha provocado que la capa de hielo se haya ido derritiendo. Es decir, que la pérdida de masa, principalmente en Groenlandia, ha sido muy pronunciada.
Así pues, gran cantidad masa ha pasado al océano desde Groenlandia. Concretamente, durante los últimos cien años, un total de unos 7500 gigatones de hielo, equivalentes al peso de 20 millones de rascacielos.
Obviamente, este fenómeno ha provocado que suba el nivel del mar. Y a eso se suma el ajuste glacial que se acelera con el derretimiento del hielo y el calentamiento global, que igualmente eleva la temperatura del núcleo de la Tierra y afecta a la tectónica de placas. Todo ello afecta a este movimiento polar que se acelera día a día.
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