Mientras España lleva años preparándose, Suiza instala una planta solar ferroviaria que podría generar hasta 1.000 millones de kWh al año
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La búsqueda de fuentes de energía limpias y sostenibles ha impulsado a gobiernos y empresas a desarrollar nuevas formas de producir y almacenar electricidad. Entre todas las alternativas, la energía solar se ha consolidado como una de las opciones más avanzadas y utilizadas, lo que ha dado lugar a diferentes maneras de aprovechar la radiación solar. En este contexto, hace aproximadamente un año Suiza puso en marcha una propuesta innovadora con la instalación de varios paneles solares en un tramo de 100 metros de las vías ferroviarias en la localidad suiza de Buttes.
Después de un año de funcionamiento y del paso de más de 11.000 trenes sin registrar ningún incidente, el proyecto ha sido considerado un éxito, especialmente porque ofrece una solución a uno de los principales desafíos que afrontan las energías renovables: la falta de espacio para instalar los paneles solares o los aerogeneradores. La iniciativa ha despertado un gran interés a nivel internacional; países como Francia, Italia, Corea del Sur e Indonesia ya han mostrado su intención de estudiar e incluso implementar esta tecnología en sus propias infraestructuras ferroviarias.
Suiza instala vías de tren solares
El proyecto piloto se está llevando a cabo en la localidad suiza de Buttes, situada en el cantón de Neuchâtel, en un tramo ferroviario de unos 100 metros gestionado por la compañía TransN. En este recorrido se han colocado 48 paneles solares sobre las traviesas, que en conjunto alcanzan una potencia instalada de 18 kW.
La energía generada no se utiliza para alimentar directamente a los trenes, sino que se vierte a la red eléctrica. De este modo, la iniciativa demuestra que las infraestructuras ferroviarias también pueden desempeñar un papel importante en la producción de energía renovable. Uno de los puntos fuertes de esta propuesta es que aprovecha un espacio ya existente y poco utilizado para generar electricidad limpia, evitando la necesidad de construir nuevas plantas fotovoltaicas.
La innovación desarrollada por Sun-Ways consiste en un sistema que permite desmontar los paneles de forma rápida cuando deben realizarse trabajos de mantenimiento en la vía. Gracias a ello, es posible inspeccionar la infraestructura, reemplazar traviesas o efectuar reparaciones sin alterar la operativa ferroviaria ni comprometer los elevados estándares de seguridad que exige este tipo de instalaciones.
Los resultados obtenidos hasta el momento son muy positivos. Desde su puesta en marcha en mayo de 2025, el tramo experimental ha generado más de 16.000 kWh de electricidad, una cantidad suficiente para abastecer durante un año a varios hogares. Aunque el proyecto aún se encuentra en fase piloto, la empresa estima que un kilómetro de vía equipado con esta tecnología podría producir cerca de 200 MWh anuales, energía suficiente para suministrar electricidad a unas 60 viviendas.
Principales desafíos
Uno de los principales inconvenientes de esta tecnología es que los paneles solares deben instalarse en posición completamente horizontal entre los raíles. Esta configuración hace que su rendimiento sea ligeramente inferior al de las instalaciones fotovoltaicas tradicionales, cuyos módulos se colocan con una inclinación que optimiza la captación de la luz solar; en países como España, el ángulo ideal oscila entre los 30 y los 35 grados. Aun así, Sun-Ways calcula que la pérdida de eficiencia de los paneles instalados sobre las vías ronda únicamente el 10 %, una cifra que considera aceptable si se tiene en cuenta el enorme potencial de superficie disponible para su instalación.
La seguridad ha sido otro de los aspectos clave durante el desarrollo de esta tecnología. En un primer momento, la Unión Internacional de Ferrocarriles expresó su preocupación por posibles problemas como la aparición de microfisuras en los paneles, el riesgo de incendios o los reflejos que pudieran dificultar la visibilidad de los maquinistas. Para hacer frente a estas cuestiones, Sun-Ways desarrolló paneles fotovoltaicos de mayor resistencia, incorporó recubrimientos antirreflejos, sistemas de monitorización permanente y un mecanismo de limpieza automática basado en cepillos instalados en la parte inferior de los trenes.
Interés internacional
Los buenos resultados obtenidos en Suiza han despertado el interés de Italia por esta innovadora tecnología. Sun-Ways ha firmado un acuerdo con un socio italiano que ya está en contacto con Rete Ferroviaria Italiana, la entidad encargada de gestionar la infraestructura ferroviaria del país. Todo apunta a que en los próximos meses se presentará un proyecto piloto que convertiría a Italia en el segundo país europeo en poner a prueba este sistema.
El objetivo de la iniciativa es aprovechar la amplia red ferroviaria como una nueva fuente de producción de energía limpia. De acuerdo con las estimaciones de Sun-Ways, si esta tecnología se desplegara a lo largo de los 5.317 kilómetros de vías de Suiza, los paneles solares cubrirían una superficie similar a la de 760 campos de fútbol y generarían aproximadamente un teravatio hora (TWh) de electricidad cada año, una cantidad equivalente a cerca del 2 % de la demanda eléctrica anual del país.
En definitiva, en lugar de destinar nuevos terrenos a instalaciones fotovoltaicas, la propuesta plantea transformar espacios hasta ahora infrautilizados en una nueva fuente de energía renovable.