Ciencia
Exoplanetas

Un equipo de astrónomos chilenos encuentra el exoplaneta más joven del universo conocido: está a 450 años luz y tiene el doble de masa que Júpiter

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

Un equipo de astrónomos chilenos ha identificado Elias 2-24 b, un exoplaneta con menos de un millón de años de antigüedad. El hallazgo sitúa a este mundo gaseoso como el más joven conocido hasta ahora y permite observar una etapa difícil de captar: la formación de un planeta.

La investigación, publicada en The Astrophysical Journal Letters, analiza observaciones de archivo obtenidas con el telescopio WM Keck, en Hawái. Andrea Bernardi, investigador doctoral de la Universidad Diego Portales de Chile, dirigió el estudio.

Los autores calculan que Elias 2-24 b tiene aproximadamente el doble de masa que Júpiter y se encuentra a unos 450 años luz de la Tierra.

¿Qué se sabe del exoplaneta Elias 2-24 b?

El planeta orbita una estrella joven rodeada por un disco protoplanetario de gas, polvo, hielo y material rocoso. En ese disco se forman los planetas y, durante ese proceso, los cuerpos en crecimiento pueden despejar zonas de material mediante su gravedad. Elias 2-24 b aparece precisamente en uno de esos huecos.

Su posición resulta especialmente relevante porque el planeta se encuentra a unas 55 veces la distancia que separa la Tierra del Sol respecto a su estrella. Los modelos actuales de formación planetaria tienen dificultades para explicar cómo un objeto con una masa comparable a la de Júpiter puede alcanzar ese tamaño en un periodo tan corto y a una distancia tan elevada.

La señal que permitió localizarlo tampoco ha surgido ahora. Hace aproximadamente una década, el radiotelescopio ALMA había detectado un hueco en el disco de Elias 2-24 y un pequeño punto de luz en su interior, pero entonces no podía confirmarse que se tratara de un planeta.

El equipo revisó después observaciones del archivo del Keck tomadas en 2018 y 2020 y comprobó que aquel punto se desplazaba de la forma esperada para un objeto planetario.

¿Cómo han podido detectar este exoplaneta tan joven?

Los astrónomos utilizaron el coronógrafo del instrumento NIRC2 del observatorio Keck para bloquear la intensa luz de la estrella y buscar objetos mucho más débiles a su alrededor. La combinación de observaciones permitió seguir el movimiento del candidato y reforzar su identificación como planeta.

El descubrimiento también ayuda a explicar por qué resulta tan difícil encontrar mundos recién nacidos. A diferencia de muchos exoplanetas conocidos, que tienen miles de millones de años, estos objetos todavía permanecen inmersos en grandes cantidades de polvo y gas.

La propia investigación señala que esa fase temprana sigue siendo una de las zonas menos accesibles para los telescopios actuales.

¿Qué cambia este descubrimiento sobre la formación de planetas?

Elias 2-24 b plantea nuevas preguntas sobre la velocidad con la que pueden crecer los gigantes gaseosos. Según la NASA, los modelos ya tenían dificultades para explicar otros planetas considerados hasta ahora entre los más jóvenes, con edades superiores a 5 millones de años. Este nuevo caso reduce de forma drástica esa referencia.

El hallazgo demuestra además el valor de combinar datos obtenidos en distintos momentos y con instrumentos diferentes. El estudio apunta a que futuros observatorios, entre ellos el telescopio espacial Nancy Grace Roman, podrán facilitar la detección de otros planetas en las primeras etapas de su evolución.