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Un análisis de la ‘Sábana Santa’ en la que supuestamente fue enterrado Jesús reveló rastros de ADN de varias personas, y sus orígenes sorprendieron a los científicos

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Nuevas investigaciones sobre los rastros de ADN encontrados en la Sábana Santa de Turín apuntan a la posibilidad de que el lienzo haya estado en contacto con personas procedentes de Oriente Medio. El hallazgo se recoge en un nuevo trabajo que presenta los resultados de análisis realizados sobre material del Sudario proporcionado por el profesor Pier Luigi Baima Bollone, reconocido especialista en Medicina Legal que durante la década de 1980 afirmó haber identificado sangre humana del grupo AB en la reliquia.

El equipo, liderado por Gianni Barcaccia, profesor de Genética y Genómica de la Universidad de Padua, volvió a analizar las muestras recogidas en 1978 durante el Proyecto de Investigación del Sudario de Turín, conocido como STURP por sus siglas en inglés. Aquella investigación científica permitió obtener fibras de lino, partículas de la superficie, restos biológicos y polvo extraído de la reliquia.

Análisis de ADN de la Sábana Santa

Casi medio siglo después, gracias a técnicas genéticas mucho más avanzadas, los investigadores encontraron ADN humano perteneciente a diferentes individuos, además de bacterias habituales de la piel, hongos capaces de vivir en ambientes secos y salinos, arqueas, numerosas especies vegetales cultivadas y distintos animales domésticos.

Entre los restos identificados aparecen trigo, zanahoria, maíz, plátano, tomate, patata y cacahuete, así como ADN de vacas, cerdos, pollos, perros, gatos e incluso coral rojo del Mediterráneo. La Sábana Santa ha estado expuesta durante siglos al contacto con personas, al almacenamiento, al transporte, a diferentes procesos de restauración y a numerosos ambientes, y entre las secuencias identificadas apareció incluso material genético relacionado con Pierluigi Baima Bollone.

Para llevar a cabo el nuevo análisis, los investigadores combinaron técnicas de secuenciación metagenómica, estudios de ADN antiguo, proteómica y datación mediante radiocarbono. El ADN fue extraído en laboratorios preparados específicamente para trabajar con material genético muy degradado. Después, los científicos construyeron bibliotecas genómicas capaces de recuperar diferentes tipos de material genético sin seleccionar previamente una especie determinada.

Barcaccia y su equipo ya habían publicado en 2015 un estudio relevante en Nature Scientific Reports en el que informaban de la presencia de ADN procedente de personas que habían estado en contacto con la Sábana Santa. Según aquel trabajo, más del 55,6 % de las secuencias identificadas estaban relacionadas con poblaciones de Oriente Próximo y alrededor del 38,7 % con la India, mientras que las de origen europeo representaban menos del 5,6 %.

«La presencia de aproximadamente un 38,7% de linajes étnicos indios podría ser el resultado de interacciones históricas o de la importación de lino por parte de los romanos desde regiones cercanas al valle del Indo, asociada al término Hindoyin presente en los textos rabínicos. En particular, el término Sábana Santa, derivado del griego Sindôn, que significa lino fino, podría estar relacionado con Sindh, una región famosa por sus tejidos de alta calidad. Las pruebas históricas respaldan los vínculos comerciales entre la India y el Mediterráneo, subrayando la importancia de estos tejidos e invitando a una mayor exploración de las antiguas interacciones culturales y prácticas comerciales. De hecho, el estudioso bíblico Lavergne afirmó que el término «Sindôn» se refiere a un tejido de origen indio, apreciado por sus cualidades y utilizado para fines diversos y múltiples. En resumen, una reevaluación de estos resultados a partir del análisis de los rastros de ADN encontrados en el Sudario de Turín sugiere la posible amplia difusión del tejido en la región mediterránea y la posibilidad de que el hilo se produjera en la India», explican los autores del nuevo trabajo.

Origen

El origen de la Sábana Santa lleva siglos generando debate. La primera referencia documental ampliamente aceptada sitúa la reliquia en Francia durante el siglo XIV. Posteriormente, en 1988, tres laboratorios analizaron muestras proporcionadas por la Iglesia católica y obtuvieron una datación por radiocarbono situada entre 1260 y 1390, un resultado compatible con un origen medieval.

Desde entonces, han convidido dos grandes interpretaciones. Una sostiene que el lienzo se podría utilizar para envolver el cuerpo de Jesús de Nazaret en el siglo I. La otra considera que se trata de una pieza elaborada durante la Edad Media, una posibilidad que coincide con los resultados obtenidos mediante radiocarbono.

Sin embargo, antes de determinar si la Sábana Santa estuvo realmente en contacto con el cuerpo de Jesús, los estudios genéticos deben resolver una cuestión más básica: establecer si las huellas biológicas presentes en el lienzo proceden de una pieza que circuló desde el siglo I o si, por el contrario, son principalmente el resultado de su historia posterior y de siglos de manipulación.

El estudio señala que la metagenómica, por sí sola, no permite aportar pruebas suficientes para confirmar un origen medieval ni uno de hace aproximadamente 2.000 años. La enorme cantidad de material genético acumulado a lo largo del tiempo y procedente de fuentes muy diversas dificulta la interpretación de los resultados. Por ahora, la investigación basada en el ADN no ha conseguido resolver esta cuestión.