Castilla y León
ELECCIONES EN CASTILLA Y LEÓN

Mañueco encara sus últimas elecciones en Castilla y León con el reto de frenar el empuje de Vox

El adelanto de las elecciones de 2022 le permitió esquivar la ley que limita a ocho años su mandato

Hablar de Alfonso Fernández Mañueco (Salamanca, 1965) es hablar de gestión, compromiso y liderazgo. La política corre por su venas. Hijo de un gobernador civil y alcalde salmantino -Marcelo Fernández-, toda su vida se ha dedicado a vivir por y para ella. Tras casi siete años al frente del Ejecutivo autonómico, el líder del PP de Castilla y Léon afronta sus últimas elecciones -una norma autonómica limita los mandatos a ocho años- en las que busca revalidar su presidencia y frenar el empuje de Vox en la región.

Mañueco se ha consolidado como una de las figuras del Partido Popular más reconocidas a nivel nacional. «Eficacia», «capacidad» y «compromiso» son algunos de los valores que, quienes bien conocen al salmantino, destacan en el primer barón de los populares que abrió la puerta de un Ejecutivo autonómico a los de Santiago Abascal.

Corría el año 2022, el líder del PP convocó elecciones anticipadas dado el tsunami político que los desencuentros con Ciudadanos provocaron a nivel nacional. Mañueco estaba entonces atado a una Ley autonómica, el Estatuto de Altos Cargos de Castilla y León, que imponía que tras esa convocatoria y resultar ganador de las elecciones, podría cumplir con su último mandato. El hecho de que los comicios fuesen adelantados, le permitió esquivar esta limitación.

Mañueco ganó las elecciones, pero sin mayoría suficiente para gobernar en solitario. Sumó entonces apoyos con los de Juan García-Gallardo, líder de Vox en la región. El pacto con los de Abascal contemplaba la Presidencia de las Cortes, la Vicepresidencia primera del Ejecutivo y tres consejerías. Pero su buena sintonía apenas duró dos años, hasta julio de 2024, cuando la dirección nacional de Bambú decidió dar por rotos todos sus acuerdos autonómicos con el PP.

Carrera política

Licenciado en Derecho por la Universidad de Salamanca (USAL), no comenzó su andadura política hasta pasada la adolescencia. Corría la década de 1980 cuando un joven de pelo revuelto y aún sin gafas empezó a interesarse por la sucesión de movimientos estudiantiles revolucionarios como la Asociación de Estudiantes Independientes de la Universidad de Salamanca (AEUS).

El joven «activista», que por aquel entonces tenía 20 años, no sabía que ese mismo sería el inicio de una larga trayectoria política que más tarde le llevaría a presidir no sólo el PP a nivel autonómico, también la propia Junta de Castilla y León. Seis años más tarde, fue incluido por el conocido Fernando Fernández de Trocóniz en las listas de los populares. 

Se trataba de las elecciones municipales de 1991. El PP consiguió 13 de los 27 concejales del Ayuntamiento. Un pacto con el PSOE, Izquierda Unida (IU) y el Centro Democrático y Social (CDS), el arrebataron a los populares el control del Gobierno municipal. Mañueco, que iba de número 15 en la candidatura, pasó a ser asesor del Grupo en el Ayuntamiento.

Tras su primer cargo en una institución pública en el consistorio de Salamanca, no logró un escaño como concejal hasta 1995. Con tan sólo 31 años, Mañueco se convirtió en Presidente de la Diputación salmantina consolidándose además como uno de los más jóvenes en la historia en llegar a este puesto de responsabilidad.

Figura reconocida tanto en Salamanca como en toda la región castellanoleonesa, no hay quien no le haya visto recorrer a pie un municipio, una fábrica o una empresa familiar. Lugares, además, que muchos en su entorno reconocen que, lejos de visitar como hacen sus rivales sólo en campaña, se ha convertido en una afición casi diaria con la que cumple siempre allá por donde vaya.

Hombre «comprensivo», «amable» y «cercano», le viene de cuna llevar en su sangre el cargo. Su padre, Marcelo Fernández, fue alcalde de Salamanca por orden del dictador Francisco Franco y cargo, que ostentó entre 1969 y 1971. Magistrado en los juzgados de Salamanca, llegó a ser incluso Gobernador Civil de Zamora y jefe de la Audiencia Provincial de dicha provincia.

No fue hasta 2001 cuando el entonces presidente de la Junta casttellanoleonesa, Juan Vicente Herrera, le hace dar el salto a la «capital institucional» de la comunidad autónoma, Valladolid, sede del Gobierno regional. Mañueco fue nombrado consejero de la Presidencia convirtiéndose de este modo en uno de los hombres de la máxima confianza de Herrera.

Vida en familia

Desde la que fuera vieja capital del reino de Castilla, Mañueco labró gran parte de su carrera política. Primero en el Gabinete de la Presidencia de la Junta, más tarde como Consejero de Justicia e Interior. No fue hasta 2011 cuando logra uno de su mayores retos personales y políticos: hacerse con la alcaldía de Salamanca del mismo modo en que en el pasado hiciera su progenitor. Cargo, no obstante, que ostentó hasta 2018 cuando se presentó como candidato a presidir el Gobierno de Castilla y León.

Poco después de celebrar la que fue una de sus mayores alegrías en política, el líder de los populares de Salamanca, más tarde de Castilla y León -fue candidato a la Junta regional por ver primera en 2019 con el máximo apoyo del entonces presidente nacional del PP, Pablo Casado-, tuvo que enfrentarse también a la tragedia. No sólo al fallecimiento de su madre en 2015, también al de tres de sus siete hermanos en un corto periodo de tiempo.

No obstante, ésta ha sido sin embargo una esta etapa de su vida que, más allá del ámbito político, se prefiere dejar al margen. Quien bien le conoce destaca de él su carácter; es un hombre «tranquilo» y «llano», «disfrutón» dicen sus más cercano colaboradores, a quien que le gusta sobre todo pasar cuanto tiempo libre como puede con los suyos. Está casado y tiene dos hijas que no han conocido nunca a otro esposo y padre que no sea el de un hombre dedicado al servicio público, con vocación para la política.