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Cuidados del bebé

12 consejos que pueden ayudar al sueño del bebé de los 0 a los 4 meses

El sueño del bebé en sus primeros meses de vida puede variar dependiendo de cada bebé. Es necesario sin embargo probar tácticas como el colecho o preparar un buen ambiente.

No existe una fórmula mágica para conseguir que los bebés duerman tranquilos desde la primera noche. Cada bebé es un mundo, pero si tenemos cuidado con los horarios, las rutinas que vamos estableciendo, y el modo en el que acostamos al bebé, es posible que consigamos que descanse el máximo de horas posible al llegar la noche. Conozcamos entonces a continuación, 12 consejos que pueden ayudar al sueño del bebé de los 0 a los 4 meses.

12 consejos que pueden ayudar al sueño del bebé de los 0 a los 4 meses

Dependiendo del bebé, es posible que consigamos que duerma varias horas seguidas todas las noches, mientras que otros en cambio, puede que se despierten a cada momento, y lo peor, que se pongan a llorar. Como decimos, no hay una fórmula o remedio mágico para lograr dormir a un bebé sin más, pero sin embargo, si observamos cómo se comporta el bebé y además nos fijamos en otras muchas cosas que giran en torno a su cuidado, podremos descubrir la clave para lograr que descanse y que también nosotros podamos descansar por las noches. Para ello, será bueno guiarse por estas pautas:

1 -No te crees falsas expectativas

Está muy extendida la idea de que con el truco adecuado el bebé puede «aprender» rápidamente a dormir mucho tiempo. En realidad no es así, porque si bien es cierto que hay bebés somnolientos, que desde las primeras semanas de vida duermen muchas horas seguidas, es igualmente cierto que es absolutamente fisiológico que los recién nacidos se despierten con frecuencia.

Puede parecer una mala noticia pero lo cierto es que no hacerse ilusiones, ayuda mucho a afrontar con más tranquilidad dificultades como la falta de sueño.

2 -Ten en cuenta lo que duerme el bebé durante todo el día

Para los padres que se despiertan durante la noche puede parecer que el recién nacido duerme poco, pero en los primeros tres años de vida, a veces incluso más, los despertares nocturnos son absolutamente fisiológicos. En realidad, los niños generalmente duermen más de lo que pensamos, si se suman todas las siestas más o menos largas que toman durante el día.

Si es posible, aproveche estas siestas dispersas descansando junto a ellos. O también podemos recurrir a siestas que sean más cortas, aunque dependiendo del bebé es posible que si no le dejamos dormir durante el día, puede que se irrite y que por la noche se despierte más veces llorando.

3- No mires el reloj. Observa las señales de sueño de tu bebé

Sería bueno poner a dormir al bebé a una hora concreta todas las noches para así asegurar el descanso de mamá y papá. Pero no todos los niños son iguales: incluso entre los más pequeños, como entre los adultos, hay diferentes temperamentos y diferentes «cronotipos» : algunos son más alondras y tienden a dormirse (y despertarse) temprano, otros más búhos y cuidan quedarse dormido (y despertarse) tarde.

En lugar de ser terco al acostarlos a la hora X, trate de estar listo para hacerlo cuando aparezcan los primeros signos de fatiga y será más probable que se duerman más rápidamente. Piensa además que si desperdicias ese momento de fatiga, puede que el bebé se recupere y ya no te deje domrir.

Entre las principales señales de sueño de los recién nacidos:

4 -No tengas miedo de «malcriarlo»

Si el bebé se duerme en brazos o, en el caso de la lactancia , pegado al pecho de la madre, no te sientas en la obligación de buscar alternativas. No es que estés mimando al bebé sino que en realidad se trata de una de las necesidades básicas del bebé, que es el contacto físico.

5 -Practica el colecho

Con la cuna en el mismo dormitorio que los padres, al lado de la cama, e incluso dentro de la cama (aunque teniendo mucho cuidado de no aplastar a los bebés), los recién nacidos aprecian la proximidad y además, dormir con el bebé durante sus primeros meses es una medida de seguridad contra el SMSL.

6- Comparte información sobre la fisiología del sueño de los bebés con todos los miembros de la familia

Puede suceder que las principales dificultades en el manejo del sueño de los niños no provengan de los propios niños, sino de los conflictos que se crean con los familiares. Conocer bien los aspectos fundamentales de la fisiología del sueño de los recién nacidos con quienes te rodean es un paso importante en la toma de decisiones compartidas, que siempre son las más efectivas.

7-Amamantar a demanda 

Ya sea que se estés dando el pecho o amamantando con biberón , la lactancia materna debe ser a demanda. De esta manera también se satisfacen las necesidades de los niños y nos aseguramos que descansen bien por la noche.

8-Duerme siempre al bebé boca abajo

Esto es más un consejo de seguridad: dormir boca arriba es la primera estrategia clave para reducir el riesgo de SMSL o muerte súbita .

9-Prepara el dormitorio

La habitación donde duerme el bebé no debe ser ni demasiado fría ni demasiado caliente (el riesgo es en realidad que hace más calor de lo necesario). Por la misma razón, el bebé no debe cubrirse demasiado ni muy poco.

Además, por la noche es importante que el ambiente sea oscuro (o con un mínimo de luz tenue) y tranquilo. Por el contrario, durante las siestas de la tarde es recomendable que no haya oscuridad total y silencio, para ayudar a los más pequeños a la alternancia normal día-noche que evidentemente desconocen todavía.

10-Promueve la relajación

Un agradable baño tranquilo, un masaje, una canción de cuna : en el caso de algunos bebés, pueden ayudarlos a conciliar el sueño. Pero hemos de tener cuidado, no todo el mundo reacciona de la misma forma. Si a tu pequeño no le gustan estos abrazos, olvídalo. En cualquier caso, siempre es buena idea evitar los estímulos excesivos.

11-Prueba un ritual

Los rituales, como el baño clásico, el pijama, la lectura de un cuento, pueden ayudar a acompañar al bebé a la cama, pero incluso en este caso, no necesariamente funcionan para todos los bebés.

12-No existen métodos y recetas que sean válidos para todos los bebés

No temas tener más confianza en tus habilidades como padre o madre. Si realmente quieres confiar en un método, no lo hagas porque un amigo lo haya dicho o porque esté de moda, sino porque la familia ha valorado que, dadas las características de un bebé y sus padres, podría representar un buen intento por mejorar del sueño de todos.