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Vox exige que el Ayuntamiento de Palma reconozca por ley el español como lengua oficial y normalice su uso institucional

Hasta ahora la Ley de Capitalidad sólo recoge el compromiso por “normalizar” el uso del catalán como lengua propia

Acuerdo histórico en el Ayuntamiento de Palma: recupera el español tras 30 años de dictadura del catalán

  • Indalecio Ribelles
  • Redactor de OKBaleares, información local de Palma, social y política. Antes, redactor en EL MUNDO/ Baleares durante 20 años.

Vox exige que el Ayuntamiento de Palma reconozca por ley el español como lengua oficial y normalice su uso institucional. Para ello, la formación liderada en la capital balear por su portavoz y número uno, Fulgencio Coll, ha presentado una enmienda al artículo 4 de la actual Ley de Capitalidad, cuya modificación está en estos momentos en tramitación parlamentaria, con dos puntos en cuestión.

El primero de ellos indica que «el castellano y el catalán son las lenguas oficiales de las Islas Baleares, lo es también del Ayuntamiento de Palma y todos tienen el derecho de conocerlas y usarlas».

Y un segundo punto que recoge que «el Ayuntamiento de Palma garantizará el uso del castellano y del catalán, oralmente o por escrito, en las relaciones de los ciudadanos con la administración municipal, así como el derecho a ser atendidos y a recibir las comunicaciones y respuestas en cualquiera de ambas normas oficiales, a su libre elección, dentro del marco constitucional y estatutario».

La iniciativa de Vox modifica la redacción actual del citado artículo 4 de la Ley de Capitalidad, aprobada hace 20 años por el Govern del PP del ex presidente Jaume Matas, que sólo recoge que «la lengua catalana, como propia de las Islas Baleares, lo es también del Ayuntamiento de Palma de Mallorca».

Por tanto, no reconoce así el español como lengua propia, aunque en el segundo punto del articulado aún vigente sí indica que «el Ayuntamiento de Palma de Mallorca garantizará el uso del catalán y del castellano, dentro del marco constitucional y estatutario».

Y finalmente se fija el compromiso del Consistorio palmesano en «normalizar el uso de la lengua catalana, propia de las Islas Baleares, en el ámbito de sus competencias conforme a la normativa vigente».

Es decir, si nos atenemos a la redacción del articulado, solo recoge el compromiso por normalizar el uso del catalán y no del español como propone la enmienda de Vox a este artículo 4.

Teniendo en cuenta el más que previsible rechazo en el Parlament de la izquierda y de los separatistas a esta enmienda y, en general, a todo lo que sea reconocer el español en Palma y resto de Baleares, como demostraron gobernando las dos pasadas legislaturas, Vox necesitará el respaldo del PP para que prospere.

Si imperase lo que viene sucediendo esta legislatura en materia de política lingüística en el Ayuntamiento de Palma entre PP y Vox, todo hace indicar que sí prosperaría, dada la buena sintonía en esta materia entre el alcalde Jaime Martínez y el líder de Vox en Palma, Fulgencio Coll.

Frente a la política de erradicación del español del anterior gobierno municipal del socialista José Hila, Martínez desde el minuto uno apostó por equiparar ambas lenguas, normalizando el uso del castellano en las relaciones de la administración municipal con los palmesanos, haciendo bilingües los premios literarios Ciutat de Palma, levantando el veto que tenían los empleados municipales (implantado por el anterior gobierno) para poder dirigirse en castellano a los ciudadanos o haciendo en español y catalán todos los comunicados oficiales del Ayuntamiento.

Pero la modificación de la Ley de Capitalidad se tramita en el Parlament, donde la fluidez de las relaciones entre PP y Vox va por rachas, y no siempre en la misma dirección.