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Los sindicatos cargan contra el delegado del Gobierno: «Prefiere cuestionar a la Policía antes que condenar a los violentos»

El sindicato policial CEP responsabiliza al delegado del Gobierno de la falta de refuerzos en las unidades de orden y la falta de efectivos de la plantilla

El atestado policial revela el origen de los disturbios en la protesta contra el turismo: un mensaje por megafonía desató el caos en Ses Voltes

La Confederación Española de Policía (CEP) en Baleares ha lanzado un durísimo comunicado contra el delegado del Gobierno en las Illes Balears tras los altercados registrados durante la manifestación de Palma, en la que cuatro agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) resultaron lesionados.

El sindicato policial denuncia que, lejos de trasladar un mensaje de respaldo a los policías que intervinieron para restablecer el orden, el delegado del Gobierno optó por cuestionar públicamente la actuación de la Policía Nacional antes incluso de conocer las circunstancias concretas que motivaron la intervención.

«Con cuatro policías lesionados, el delegado del Gobierno ha preferido cuestionar a la Policía Nacional en lugar de condenar a quienes recurrieron a la violencia», critica la CEP Baleares, que considera «inaceptable» que el foco mediático vuelva a situarse sobre los agentes y no sobre quienes protagonizaron los disturbios.

La CEP recuerda que miles de ciudadanos ejercieron pacíficamente su derecho de manifestación y sostiene que fueron «los de siempre», un reducido grupo de violentos, quienes acabaron secuestrando una protesta legítima mediante enfrentamientos con la Policía Nacional. Como consecuencia de esos incidentes, cuatro agentes de la UIP resultaron heridos durante el dispositivo de seguridad.

Para el sindicato policial, resulta especialmente grave que determinados responsables políticos hayan contribuido a alimentar un relato que pone en duda la actuación policial en lugar de condenar sin ambages la violencia contra los agentes. En ese sentido, considera que el delegado del Gobierno debería haber actuado con mayor prudencia institucional y haber mostrado respaldo a unos funcionarios que, según subraya la organización, fueron agredidos mientras cumplían con su deber.

La organización sindical aprovecha además para denunciar la situación estructural que atraviesan las Unidades de Prevención y Reacción (UPR) en Baleares. Según la CEP, estas unidades continúan prácticamente con los mismos efectivos que hace dos décadas, a pesar del fuerte incremento de la población flotante y del número de turistas que recibe el archipiélago cada año.

A juicio del sindicato, la falta de planificación y de refuerzos policiales obliga a los agentes a afrontar dispositivos cada vez más complejos con recursos insuficientes, aumentando tanto el riesgo para los propios policías como para la ciudadanía. Por ello, la Confederación Española de Policía señala directamente al delegado del Gobierno en Baleares como máximo responsable del Ejecutivo en materia de seguridad y sostiene que su gestión debe evaluarse por los resultados.

Según la organización, las plantillas siguen siendo insuficientes, las unidades de orden público permanecen infradotadas y la capacidad operativa no ha evolucionado al ritmo de las necesidades actuales.

El sindicato concluye que las declaraciones del delegado resultan «especialmente incomprensibles» después de que cuatro policías nacionales resultaran lesionados durante los disturbios y considera que, en vez de respaldar a los agentes heridos, ha contribuido a poner el foco sobre la actuación policial, una actitud que, a juicio de la CEP Baleares, no corresponde al máximo representante del Gobierno de España en materia de seguridad en las islas.

OKBALEARES ha podido comprobar que la indignación en el seno policial es máxima contra Alfonso Rodríguez, delegado del Gobierno en Baleares, al que consideran un «auténtico pelele» que está «muerto de miedo porque no lo quieren ni en su propia casa», concluyen.