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TRIBUNALES

Pillan a una auxiliar de enfermería de un hospital de Ibiza que cobró más de 50.000 euros por atribuirse guardias falsas

Aprovechó su puesto como encargada de los turnos para anotarse horas no autorizadas que el sistema pagaba automáticamente

La acusada alteró el registro informático durante cuatro años e incluyó guardias en el sistema los 365 días de 2019

La Audiencia Provincial de las Islas Baleares juzga este martes a una trabajadora del Hospital Can Misses de Ibiza por aprovechar su puesto como encargada de los turnos de trabajo para atribuirse a sí misma guardias que nunca realizó con el objetivo de aumentar su sueldo mes a mes de forma ilegal. Está acusada de un delito de malversación de fondos públicos.

La acusada llevaba trabajando como auxiliar de enfermería fija en el hospital desde el año 1984. En 1998 la nombraron jefa de personal subalterno, lo que significaba que era la responsable de organizar los turnos de trabajo de las auxiliares de enfermería. A partir de 2008, cuando la sanidad pública balear puso en marcha un programa informático para organizar los turnos, ella se convirtió en la persona encargada de anotar en la aplicación las horas y los turnos de los empleados que tenía a su cargo y también los suyos propios.

El problema comenzó a raíz de un desajuste administrativo en el año 2013. En ese momento, los ordenadores de gestión de turnos se conectaron directamente con el programa informático que calcula las nóminas. Como la categoría oficial de la acusada seguía siendo la de auxiliar de enfermería, el sistema no permitía pagarle un extra por ejercer de jefa de personal.

Para solucionar esto y compensarla económicamente, los responsables del centro sanitario autorizaron por escrito que la trabajadora realizase y cobrase guardias de fin de semana.

Durante los tres primeros años (entre 2013 y 2015), la trabajadora cobró con normalidad sus guardias de fin de semana permitidas. Sin embargo, la Fiscalía señala que a partir de 2016 la mujer empezó a engañar al sistema.

Como ella era la única que introducía los datos en el programa de turnos y sabía que esa información pasaba automáticamente al programa de cobros, empezó a apuntarse guardias falsas en días laborables de la semana que nadie le había autorizado a hacer.

De este modo, fue cobrando dinero público de más año tras año:

En este último año, la mujer llegó a anotar en el ordenador que había estado de guardia los 365 días del año. En total, cobró indebidamente un total de 51.800 euros.

Por todo esto, la Fiscalía la considera autora directa de un delito de malversación. Además de la pena de seis años de prisión, se solicita que quede apartada de cualquier empleo o cargo público durante diez años y que no pueda presentarse a elecciones durante el tiempo que dure la condena. Asimismo, la acusación exige que devuelva al Servicio de Salud de las Islas Baleares todo el dinero presuntamente defraudado, que asciende a un total de 51.802,23 euros, más los intereses que correspondan por ley.