Menorca avanza hacia la sequía: los ayuntamientos bajarán la presión del agua para reducir el consumo
Es una de las propuestas realizada por el Consell además de limitar el uso de duchas en las playas
Las reservas hídricas cayeron al 34% durante el mes de junio, el nivel más bajo de Baleares

Menorca avanza hacia la sequía: exigen a los ayuntamientos bajar la presión del agua para reducir el consumo después de conocerse que sus reservas hídricas se situaron en junio en el 34 %, ocho puntos por debajo del 42 % registrado en mayo.
El Consell de Menorca, liderado por Adolfo Vilafranca, ha presentado por ello a los ayuntamientos un paquete de medidas y recomendaciones para favorecer el ahorro de agua y la gestión eficiente de los recursos hídricos.
Además de la citada, destacan otras actuaciones más inmediatas, como parar fuentes ornamentales que no funcionen en circuito cerrado en todos los municipios durante el verano, limitar el uso de duchas y lavapiés en las playas y espacios públicos, y revisar las fugas de las fuentes públicas de agua potable.
Del mismo modo, el paquete de medidas incluye fomentar hábitos de consumo responsable y promover acuerdos con sectores como el hotelero, el del alquiler de coches o el sector agrícola para reducir la demanda de agua potable.
Estas medidas se extraen a raíz de la revisión de los diferentes planes de gestión del ciclo del agua.
En cuanto a las medidas a establecer en el futuro, proponen tarifas de agua según el consumo, elaborar una ordenanza del agua homogénea para toda Menorca de manera consensuada con todos los ayuntamientos, instalar contadores inteligentes y objetivos anuales de reducción del consumo por sectores, o no permitir construir piscinas y jardines ornamentales grandes en las zonas donde el acuífero se encuentre en una situación peor.
Respecto a la regeneración del agua, el Consell recomienda priorizar la localización y reparación de fugas en las redes municipales, incrementar el uso de agua regenerada para el riego de jardines y espacios públicos, implantar dispositivos de ahorro en los edificios municipales y realizar un seguimiento periódico de los consumos para detectar posibles anomalías.
También plantea limitar el riego ornamental público, adaptar los servicios municipales para que reduzcan el consumo de agua potable y no regar nunca a pleno sol.
A medio plazo, propone mejorar las depuradoras de la isla para que el agua pueda reutilizarse en el campo o para infiltrarse en el subsuelo, o crear nuevas redes para llevar agua reciclada a los agricultores.
A largo plazo, plantea devolver agua limpia al acuífero para que se recupere más rápidamente, o que los hoteles, grupos de apartamentos y viviendas de nueva construcción dispongan de sistemas de reaprovechamiento del agua.
En materia de generación de recursos, las propuestas implican optimizar el funcionamiento de la desaladora de Ciutadella, acelerar la nueva desaladora de Levante y avanzar hacia una red que permita compartir recursos hídricos entre municipios. Además, se apuesta por continuar mejorando las infraestructuras de depuración para incrementar la reutilización del agua regenerada.