Marisco, rosbif y cóctel de gambas: el menú de escándalo que comerán los menas estas Navidades en Ibiza
El contraste entre estos menús y la realidad social de la isla ha encendido los ánimos entre los vecinos
Marisco, rosbif y cóctel de gambas mientras Ibiza aprieta el cinturón. El menú navideño previsto para los menores extranjeros no acompañados (menas) del centro de acogida de sa Coma ha provocado una oleada de indignación en la isla en plena campaña navideña, marcada por la subida de precios, la precariedad y familias que reconocen no poder permitirse celebraciones como las de otros años.
Langostinos, patitas de cangrejo, carnes rellenas, arroz de pescado y marisco y una sucesión de postres propios de un banquete festivo. No se trata de la carta de un restaurante exclusivo ni de una comida de empresa, sino del menú que disfrutarán durante todas las fiestas los menas internos en el centro, sufragado con fondos públicos.
La cena de Nochebuena comenzará con aperitivos variados: croquetas, embutidos, quesos y patitas de cangrejo. El plato principal será pollo relleno acompañado de patatas y un brownie de postre. Un menú que muchos vecinos consideran ya muy superior al que habrá este año en numerosos hogares ibicencos.
La comida de Navidad elevará todavía más el nivel con cordero deshuesado relleno, arroz blanco, turrones, dulces y postres variados. Al día siguiente, siguiendo la tradición de San Esteban, se servirán canelones acompañados nuevamente de turrones y repostería. Tres días consecutivos de comidas especiales en un contexto en el que muchas familias reconocen haber tenido que recortar incluso en productos básicos.
La noche que más críticas está generando es la de Nochevieja. Aperitivos, canapés, cóctel de gambas, langostinos, carne asada tipo rosbif con guarnición de patatas y muffins navideños como postre conforman una cena que muchos ciudadanos califican directamente de “lujo innecesario”.
El festín continuará el día de Año Nuevo con croquetas variadas, patitas de cangrejo, quesos, embutidos y un arroz caldoso de pescado y marisco, para terminar con dulces, turrones y polvorones. La comida de Reyes se cerrará con arroz de pollo, postre y el tradicional roscón de Reyes.
El contraste entre estos menús y la realidad social de la isla ha encendido los ánimos. Vecinos denuncian un claro agravio comparativo y recuerdan que muchos trabajadores, pensionistas y familias vulnerables afrontan estas fechas sin marisco, sin cordero y con celebraciones muy por debajo de las previstas en sa Coma.
A esta indignación se suma el malestar generado por las quejas recurrentes sobre el comportamiento de algunos internos, con fugas del centro, consumo de sustancias prohibidas y actitudes conflictivas, según denuncian distintas fuentes vecinales, lo que incrementa la sensación de injusticia entre parte de la población.
Para muchos ibicencos, estas Navidades vuelven a dejar una imagen difícil de digerir: mesas llenas de marisco para unos y cinturones cada vez más apretados para otros, en un debate que promete seguir generando tensión social en la isla.
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