OkBaleares
Mallorca

La inacción de la ministra Aagesen augura un nuevo verano sin soluciones a la saturación del Caló des Moro

El reparto de competencias entre tantas administraciones lleva al Govern a expresar que "el Caló des Moro no tiene arreglo"

El pesimismo reina en todas las administraciones que tienen su parte de competencias en zonas marítimo-terrestres de Mallorca en situación de sobreocupación permanente como es Caló des Moro, en el litoral de Santanyí.

Según ha podido saber OKBALEARES, la llave la tiene el Ministerio de Transición Ecológica. Sin embargo, Sara Aagesen, la titular, da el silencio como respuesta a las peticiones de una reunión para encontrar soluciones, como ha planteado en varias ocasiones el Ayuntamiento de Santanyí, y no es la única administración implicada que lo ha intentado sin éxito.

OKBALEARES ha podido confirmar que en este 2026 la comunicación entre el ayuntamiento y la Delegación del Gobierno en Baleares es más fluida que anteriormente y que incluso está ya normalizada. De hecho, la última cita con el Caló des Moro sobre la mesa tuvo lugar hace poco más de tres semanas.

También con el Govern a través de la Conselleria del Mar. Hay contactos bastante frecuentes. Con la Demarcación de Costas también se han reanudado los contactos, aunque la última reunión data de principios de año.

Costas y Delegación del Gobierno, con la mayor parte de competencias en este punto tan delicado de la costa de Santanyí, han mostrado en las reuniones muy buena predisposición para colaborar en la búsqueda de soluciones.

Sin embargo, el ministerio de Aagesen sigue sin responder ni a las peticiones telefónicas ni a las cartas enviadas por el ayuntamiento. Transición Ecológica tiene la llave, pero no abre la puerta. Es el único departamento que puede activar un proceso de soluciones definitivas para la cala más saturada de Mallorca y reina de Instagram, Youtube y TripAdvisor.

No responde a nadie y la temporada turística ya está activada. Es por esta razón que el propio conseller del Mar del Govern de Baleares, Juan Manuel Lafuente, admite en privado que, ante la complejidad por el reparto de competencias, «Es Caló des Moro no tiene arreglo».

Los vecinos del entorno sufren a diario ya desde este pasado mes de marzo el colapso circulatorio que provocan las visitas de unas 4.000 personas al día a una cala de difícil acceso y que sólo tiene capacidad para 100 personas.

La responsabilidad está muy identificada: las redes sociales, que han convertido al Caló des Moro en el objetivo principal de muchos turistas que visitan la isla de Mallorca.

La alcaldesa de Santanyí, Maria Pons, hizo un llamamiento desesperado en junio de 2024 para que ni medios de comunicación ni redes sociales hablaran más de este enclave para «evitar el efecto llamada». La alcaldesa ha mantenido la promesa de no hablar durante todo este tiempo y sigue sin hacerlo. Sin embargo, la presión se mantiene con la misma intensidad sobre estos 20 metros de playa.

La alcaldesa pidió en ese momento a la Demarcación de Costas que asumiera sus responsabilidades y aportara soluciones bajo sus competencias. Soluciones que pasan no sólo por la limpieza, sino especialmente por la seguridad. El Ayuntamiento reclama algún tipo de control de acceso u orden -«lo que ellos quieran»- para reducir la presión sobre la cala. Ha pasado más de un año y no ha habido una sola conversación con Costas para tratar el asunto. Y el problema se ha vuelto a repetir.

Desde el boom en redes sociales del Caló des Moro, el Ayuntamiento ha tenido que redoblar esfuerzos y presupuesto para hacer frente a la vigilancia de la tranquilidad de los vecinos y de la circulación a través de la Policía Local, a la señalización del entorno de la cala, a la ubicación de lavabos públicos y a la instalación de contenedores. Es todo aquello que es competencia municipal.

Un estudio realizado el año pasado denunciaba el paso diario de 4.000 personas por esta pequeña cala y que esta presión humana se llevaba pegada a sus chanclas y toallas 50 kilos de arena blanca cada día.