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Una familia mallorquina tirada en el aeropuerto de Barcelona durante 48 horas: seis niños, sin hotel y durmiendo en el suelo

"Ni siquiera nos han dado un vaso de agua ni un mínimo de atención humana para los críos", apunta Manuel Alameda, portavoz del grupo

Una familia mallorquina formada por 14 personas denuncia haber permanecido durante 48 horas en el Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat tras la cancelación de su vuelo a Mallorca debido al temporal. Entre los afectados hay seis niños de entre 8 y 9 años y varios menores de edad.

Entre los pasajeros se encuentra Manuel Alameda, conocido como Mangote, portavoz del pueblo gitano, quien ha denunciado públicamente la situación y ha calificado de “vejatorio e inhumano” el trato recibido durante la espera. De hecho, siguen atrapados en la terminal catalana.

Lo que debía ser un viaje de regreso a Mallorca terminó convirtiéndose, según relata la familia, en una odisea de 48 horas en el aeropuerto de Barcelona, sin una solución inmediata para poder regresar a la isla. La familia asegura que, tras la cancelación del vuelo por el temporal, no recibió una alternativa efectiva hasta pasadas aproximadamente 48 horas. Durante ese tiempo, sostiene que tuvo que permanecer en la terminal junto a los seis menores.

Según su testimonio, no se les proporcionó alojamiento de urgencia ni vales de comida suficientes, por lo que algunos integrantes de la familia tuvieron que dormir directamente en el suelo del aeropuerto. «Nos cancelaron el billete y nos han puesto la reubicación para pasar mañana. Llevamos aquí tirados, durmiendo en el suelo del aeropuerto en unas condiciones pésimas», denuncia Alameda.

El portavoz asegura además que la situación fue especialmente difícil por la presencia de los niños. «Los de Vueling ni siquiera nos han dado un vaso de agua ni un mínimo de atención humana para los críos. El trato ha sido vejatorio, un desastre absoluto», afirma.

La familia considera que la falta de asistencia durante la larga espera agravó considerablemente las consecuencias de la cancelación, especialmente teniendo en cuenta que el grupo estaba compuesto por 14 personas y que seis de ellas eran niños pequeños. La situación ha provocado también un enfrentamiento entre los pasajeros y la compañía, mientras la familia reclama explicaciones sobre la asistencia recibida durante las 48 horas que permanecieron atrapados en Barcelona.

Francisco Alameda ya ha anunciado que la familia estudia emprender acciones legales para reclamar responsabilidades por lo ocurrido. También pretende solicitar explicaciones a los responsables de la gestión aeroportuaria sobre las condiciones en las que tuvieron que permanecer durante la espera. «Nos dicen que nos vayamos a un hotel, que lo paguemos nosotros y en unos meses la compañía nos lo abonará. ¿Y si no tenemos dinero para pagar un hotel y comida para 14 personas? ¿Qué hacemos?», apunta Mangote.

El caso plantea ahora la cuestión de qué asistencia recibieron los pasajeros tras la cancelación del vuelo y si las medidas adoptadas fueron suficientes, especialmente ante la presencia de seis menores y una espera que, según la familia, se prolongó durante dos días.

La familia mallorquina reclama respuestas y responsabilidades por una situación que, según su relato, convirtió un simple regreso a casa en 48 horas de angustia, incertidumbre y abandono en el aeropuerto de Barcelona.