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Una asociación de autistas de Mallorca lamenta que los feriantes del Ram no quieran este año días sin ruido

Este año se habían programado seis días: 3, 11, 19, 23, 31 de marzo y 8 de abril

"No es exigir un privilegio: es reclamar un mínimo de dignidad, respeto e inclusión"

  • Indalecio Ribelles
  • Redactor de OKBaleares, información local de Palma, social y política. Antes, redactor en EL MUNDO/ Baleares durante 20 años.

Una asociación de autistas de Mallorca lamenta que los feriantes del Ram no quieran este año días sin ruido. Autismo Mallorca ha manifestado públicamente en un comunicado su profundo malestar ante la información trasladada a familias y centros en relación con la Feria del Ram y los llamados «días sin ruido».

En los últimos días se habría comunicado la entrega de invitaciones destinadas, en teoría, a facilitar el acceso a estos días adaptados. Como en ediciones anteriores, se han previsto varios días sin música entre semana pensados para personas que, por motivos de salud, no pueden disfrutar de las atracciones con la música ambiente tradicional de la feria. En concreto, los días 3, 11, 19, 23, 31 de marzo y 8 de abril.

Sin embargo, esta entidad ha indicado que se les habría trasladado «que los feriantes este año no quieren que las asociaciones acudan una mañana, alegando que cada vez reciben más presión por parte de las asociaciones».

Ante este panorama, desde esta entidad dejan claro que «solicitar accesibilidad no es presionar. Defender los derechos de las personas autistas y de sus familias no es molestar. Pedir una mañana verdaderamente adaptada, pensada y viable para quienes presentan necesidades sensoriales reales no es exigir un privilegio: es reclamar un mínimo de dignidad, respeto e inclusión».

Para el colectivo resulta «especialmente preocupante» que se siga utilizando el lenguaje de la inclusión «de cara a la galería mientras, en la práctica, se rechazan las demandas más básicas de las familias y de las entidades que las representamos».

«La realidad de muchas familias no se resuelve con un cartel ni con unas entradas si no se garantiza un acceso en condiciones realmente adecuadas».

Por último, recuerda esta entidad, «la accesibilidad no puede depender de la rentabilidad». «La inclusión no puede quedarse en una campaña bonita ni desaparecer en el momento en que requiere compromiso real. No podemos aceptar una inclusión de escaparate, vacía de contenido, ni que se juegue con las expectativas de las familias que necesitan medidas reales, útiles y viables».

Por todo ello, desde Autismo Mallorca exigen «coherencia, respeto y compromiso real con las personas autistas, con la infancia con necesidades sensoriales y con sus familias. Porque la inclusión no se proclama: la inclusión se demuestra».